The pirate and the kitten: Primera parte

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Un balde de agua salada despertó a Jaejoong .Al principio, al sentir el agua fría en la cara le sorprendió, lo trajo de vuelta a la conciencia. Durante un largo y confuso momento no podía recordar donde él estaba el día en que sucedió todo, y cerró sus ojos, sintiendo la vergüenza calentando sus mejillas.

La mañana comenzó tranquila, una taza de té caliente mientras los empleados preparaban su ropa para viajar a la corte; la túnica roja de seda con resplandecientes dragones bordados, el emblema de su clan adornando su cuello. Pantalones negros y zapatos sencillos completarían su guardarropa para el viaje. Jaejoong prefiere tejido y colores simples, pero su padre no quería que su hijo se vistiera como un campesino especialmente cuando lo enviaban a negociar un acuerdo comercial con un funcionario menor.

El viaje tomaría una semana, en su mayoría dedicado a preparar la embarcación entorno a la costa y un día para llegar a la capital .La reunión se llevaría a cabo en una hora o dos ,pero el jefe del clan Kim pidió que lo prepararan como si fuera a reunirse con el emperador.
Pocas horas después de zarpar, el buque de los Kim fue atacado por un barco, la cabeza del dragón se abría paso a través del mar, mientras el barco arrojaba trozos de hierro y pólvora a la nave del comerciante. Rendirse sirvió un poco, especialmente cuando los piratas se abalanzaron sobre la nave de los Kim, con la tripulación de rodillas y el capitán del buque suplicando por la vida de sus hombres.

Pronto se convirtió en un astuto intercambio de palabras entre el capitán del buque y el pirata, entonces Kim Jaejoong fue entregado a cambio de la liberación del navío.

El resto de la tarde fue borrosa. Amarrado en el mástil , Jaejoong debajo del caliente sol, sus vestidos de seda empapados de sudor y salpicados por la sal del mar .En el barco había mucho movimiento, los marineros luchando en la cubierta mientras las olas golpeaban por los costados. Repleto de oscuras nubes, el cielo se puso furioso, una tormenta acechaba amenazante en el horizonte. Jaejoong gritó, pidiendo ser liberado antes de que comenzará la lluvia, con los brazos estirados hacia atrás y dolorosamente atados al rededor del mástil de madera .

Cuando la tormenta comenzó, golpeó con furia, azotando a la nave con una fuerte lluvia helada. El cielo lloró ahogando los gritos aterrorizados del joven. Los destellos iluminando la cubierta, un pesado barril chocó contra de los muslos de Jae, otros pasaron volando y luego la tormenta se desvaneció a su alrededor mientras caía inconsciente por el cansancio.

Despertó a causa del rocío, parpadeó, tratando de sacar la sal de sus ojos. Sus pestañas pegadas, negándose a cooperar; su visión borrosa, ya sea por las lágrimas o el agua que le salpicó en la cara.
Lo reconoció solo por su abrigo, cuando el capitán del barco de su padre negoció su secuestro con el pirata, solo llegó a captar una mandíbula marcada y cabellos dorados debido a la exposición del sol .

Los marineros europeos trajeron sedas y satenes a los mercaderes navegantes del occidente y muchos han optado por la moda al estilo británico, pero este hombre es diferente. El corte militar británico se mezclaba vagamente, la tela azul marino tejida con un hilo azul ligeramente más claro, el diseño coreano en definitiva, más que cualquier otra cosa. Se ajusta a sus hombros anchos, resaltando su torso sensualmente largo. Los puños doblados hacia atrás, dejando al descubierto el ajuste de oro en las muñecas, su camisa de un blanco brillante, el dobladillo y las mangas sin adornos de encaje .La camisa y el abrigo abiertas exponiendo su pecho bronceado y el vientre.

Los otros hombres se apresuraron en terminar sus deberes. El pirata se volteó antes de que Jae pudiera darle una buena mirada a su rostro, dejando solo el leve recuerdo de unos ojos color ámbar y unas largas pestañas. Alzando la voz el hombre ordenó a la tripulación que terminaran sus deberes y se fueran de la cubierta.
En unos momentos, el pirata y Jaejoong estaban solos, sin nadie que les hiciera compañía, aparte del viento, el mar y la brillante luna.
La luz blanca los iluminaba, dejando matices; en el rojo abrigo del hombre y en sus cabellos dorados. Un lazo de plata brilló desde atrás de la melena cuando el pirata se volteó.

Se dio la vuelta y el aliento de Jaejoong se congeló, intentó calmar su pecho que le dolía por la falta de aire.

Una cicatriz de media luna le corría por la mejilla, bajo el ojo. Era un frío recordatorio de una vida brutal, una advertencia que estaba en su hermoso rostro. Había otra que se encontraba en la piel suave de la garganta y Jaejoong pensó que realmente la hoja había estado muy cerca de quitarle la vida en el pasado.

- Soy el mas joven de mi clan -sorprendentemente el joven encontró su voz, se mantuvo estable mientras miraba al pirata- mi padre no me rescatará, si eso es lo que esperas.

- Ah, tu padre -dijo el hombre, marcando las palabras con su voz de barítono- ¿y quién crees que te entregó a mí, Kim Jaejoong?, ¿los dioses?

Jae luchó en contra de las ataduras, tratando de soltarse pero estaban bien amarradas. Escupió en los pies del pirata, y gruñó- mi padre es muchas cosas, ¿pero un esclavista? nunca.

- Yo no he dicho nada ha cerca de la esclavitud- respondió. Sus dedos recorrieron el rostro de Jaejoong, trazando su labio inferior.

Jae quería morderle sus dedos, esperando que así el hombre retrocediera. Pero como si le leyera la mente, el pirata sonrío y apretó sus dedos en la boca de Jaejoong, presionándolos en la lengua para humedecer la yema de los dedos.

La boca del pirata se posó sobre él, antes de que Jae pudiera reaccionar. Deslizando su pulgar libre engatusó al joven, sosteniendo su barbilla con una mano mientras presionaba la base de la mandíbula con su pulgar. Gimiendo, Jaejoong se rindió, permitió que el otro hombre deslizara su lengua, arqueando la espalda de placer cuando este profundizo más el beso.

Los dedos del pirata se enredaron en su pelo, sosteniendo la cabeza mientras tomaba la boca de jae como él quería. La pasión se encendió caliente en el vientre de Jae ,la caricia firme de la lengua del otro y luego el delicado toque sobre su vientre que se deslizó a lo largo de su muslo. Demasiado inmovilizado como para hacer algo mas que retorcerse, Jaejoong lanzó un suspiro, sintiendo la necesidad de caer ante el sensual tacto del otro hombre, sin poder hacer nada más que abrir la boca para alargar el beso.
Cuando el pirata se alejó, Jae gimió en decepción luego se ruborizó, avergonzado de su ansiosa respuesta. Principalmente encerrado en los terrenos de su familia, él había pasado toda su vida solo, a excepción de los empleados y sus profesores. Su experiencia se limitaba a solamente tocarse a sí mismo.
Cuando el pirata se apoyó duro contra él envió a jaejoong a un delirio, se hizo más intenso debido a las desenfrenadas emociones de un joven sin experiencia.

- ¿Quieres decir... que mi padre me a entregado a ti?- jae encontró un poco de sentido común en su mente, desenredando las palabras que el pirata le había dicho antes.

-Te beso hasta que no puedas respirar, ¿y ese es el primer pensamiento que tienes en tu mente?- rió ofendido- ellos me dijeron que tú eras diferente, extraño incluso. Que tu mente no seguía el mismo patrón que otra persona pudiera seguir. Es refrescante encontrar a alguien que dice lo que piensa en lugar de ocultarse detrás de una mascara. Creo que me divertiré mucho teniéndote, Kim JaeJoong.

- Respóndeme- Jae dijo. El hombre se volteó, alejándose del mástil- ¡Pirata!, ¡Respóndeme!

- Mi nombre es Jung Yunho -respondió, hablando por encima del hombro. El hombre encontró lo que estaba buscando en una pequeña caja, volviendo con un cuchillo, el borde brillaba a la luz de la luna, profundamente afilado. Se inclinó sobre Jaejoong, robando otro beso de la boca hinchada del joven- Puedes llamarme Yunho o Capitán. No voy a insistir en amo.

- Yo no llamo a nadie amo -Jae apretó los dientes, armándose de valor cuando el cuchillo descendió hacia él.

-Tu padre dijo que eras fácil- se rió Yunho, agarró las cuerdas que sostenían a Jaejoong al mástil- me alegro de que estaba equivocado.

Cortando las cuerdas, Yunho alcanzó a atrapar a Jae cuando este cayó de la viga. Entumecido por estar cautivo, la sangre se agolpó en sus extremidades rígidas, trayendo un intenso dolor.

Llorando, se estremeció, trató de ponerse en posición fetal pero sus músculos estaban demasiado rígidos e intentó ponerse de pie.

- No te resistas, cariño -le susurró Yunho al oído- Sólo relájate, yo te voy a llevar.

El dolor era demasiado para soportarlo y sus ojos se humedecieron debido al esfuerzo que hacían sus músculos acalambrados. Espasmos inmovilizaron su médula espinal, no puede hacer nada más que llorar por el dolor, Jaejoong se arqueó contra los brazos de Yunho. Incapaz de poder alejarse de su abrazo.
La lluvia fría golpeó la cara y el cuello de Jae, el agua le calmaba su piel quemada, suspiró al sentir los fuertes brazos del otro hombre en sus piernas y espalda. Yunho lo llevó bajo cubierta, mientras Jae gritaba, el dolor en la espalda se fue a sus caderas y luego se quedó en silencio por la boca de Yunho que cubrió sus labios.

- Shhhh, los otros pensaran que te estoy golpeando -dijo Yunho con una sonrisa cuando abrió la puerta con el pie- Ya fue bastante malo que te amarra al mástil, ¿Quieres que piensen que te estoy matando?

La habitación estaba iluminada con faroles, una cama dominaba en la pieza, en un extremo estaba cubierta de espesas almohadas. El frío se arrastró de vuelta a los huesos de Jaejoong y se estremeció, no pudo entrar en calor a pesar de encontrarse en ese ambiente. Poniéndolo suavemente en la cama, Yunho comenzó a sacarle la ropa al cuerpo pálido del joven, deteniéndose a frotar las manos de Jae entre sus palmas.

Jaejoong estaba desnudo antes de que pudiera protestar y las manos de Yunho eran muy cálidas en las partes del cuerpo en que nadie le había tocado antes. Una tetera de hierro hervía el agua suavemente y gorgoteaba cuando Yunho la sirvió en un tazón. Tomó un paño grueso y comenzó a pasarlo delicadamente sobre el cuerpo de su prisionero, murmurando palabras de consuelo mientras el calor llegaba a la piel de Jae.

Una taza de té caliente la puso en las manos de Jaejoong seguido de una orden para que se lo tomara, los ojos oscuros de Yunho no permitían ninguna excusa. Tomó un sorbo, sin saber como responder a los cuidados. El pirata era brutal, no tenía ninguna duda de eso, pero el otro hombre demostraba que parecía importarle, un sorprendente cambio teniendo en cuenta como lo había tratado durante el día.

- ¿Qué vas a hacer conmigo?, si tú no me vas a liberar -Jae preguntó mientras le castañeaban los dientes- No creo que ganes mucho si me vendes a un traficante de esclavos.

Yunho continuo limpiándolo, concentrado en la delicada piel entre los muslos .El rostro ruborizado de Jae era todo lo que necesitaba para traer una sonrisa a sus labios, sobre todo cuando Yunho rozó con el borde de la tela el miembro del joven.

-Tú vales mucho --respondió Yunho, levantando la vista. Estudió la inocente dulzura en la cara de Jae, maravillado por los gruesos labios que había besado hace un rato- Por lo menos para mí.

-¿Por qué?, ¿Y cuando hablaste con mi padre? -luchó para levantarse, pero su cuerpo no estaba dispuesto a moverse- ¿A qué viene todo esto? ¿Qué vas a hacer conmigo?

-Tú, mi gatito salvaje, son parte de mi pago -dijo Yunho, levanto la mano para impedir que Jaejoong hablara- Mi barco a estado sacando provecho de los bienes de los comerciantes. Es arriesgado, pero vale la pena. Me he convertido en un hombre muy rico y mi tripulación se siente conforme con su parte.

- ¿Qué tiene que ver eso conmigo?- preguntó, tratando de concentrarse cuando Yunho arrastró una mano sobre su pierna- Deja de hacer eso. No puedo pensar.

- Pensar es algo que no vamos a tener que hacer por un tiempo - dijo Yunho- si es que tengo que decir algo al respecto.

Puso el paño en agua caliente, exprimiéndolo para luego poner su atención en las pantorrillas de Jae. El joven no podía dejar de gemir, y para su horror, ronronear bajo el tacto del pirata, sobre todo cuando los fuertes dedos de Yunho le masajeaban los músculos.

- Los buques de tu padre eran los más fáciles de tomar y los mas rentables -explicó, mientras bañaba a su cautivo- Hace aproximadamente un mes atrás, me pidió negociar un importante tratado conmigo y estuve de acuerdo, sobre todo después de ver a su hijo más joven.

- Sus guardias intentaron matar al hombre que había enviado en mi lugar -se encogió de hombros, como si para los piratas la traición fuera algo común, Jaejoong pudo imaginarse lo peligrosas que eran las aguas mas allá del borde de Corea- Me preparé. Pensé en matarlo, a tu padre, pero te vi leyendo en el jardín y quede perdido.

- Así que, después de que llegué a mis sentidos - continuó Yunho- le dije a tu padre que yo cancelaría mi juramento a la piratería si el me daba sus ganancias de oro y lo mas importante, que me entregara a su hijo menor para mí.

- ¿Estuvo de acuerdo con eso? -Jaejoong no quería creer en el pirata, pero la distancia entre el y su padre era notoria. El hombre no tenía ningún interés en el hijo de su concubina, la elección de la esposa de Jaejoong para la descendencia era lo único que le importaba .No tuvo que hacer mucho esfuerzo al imaginarse a su padre haciéndolo a un lado. Jae dudaría de Yunho si no hubiera tanto dinero que su padre quiere.

-Es interesante ver tu rostro -comentó el pirata en voz baja- Eres tan abierto. Puedo ver todo lo que estás pensando a través de tus ojos. Incluso la idea de que tu padre te traicionara no te sorprende, pero sigues teniendo miedo y tratas de esconderte de mí. Eres un pésimo mentiroso, Jaejoong. ¿Alguien te ha dicho eso antes?

- Mi madre -susurró Jae- antes de morir.

- Ah, a las madres nunca se les puede mentir -dijo Yunho con una inclinación de cabeza.

- ¿Por qué, entonces? ¿Por qué yo era una parte de tu precio? ¿Qué vas a hacer conmigo?

- ¿Que voy a hacer contigo? -Yunho levantó la ceja con diversión- Tengo la intención de utilizar el tiempo que nos tomara en llegar a Bora Bora para seducirte. Para todos mis propósitos, gatito, eres mío... mi mascota personal para hacer lo que quiera. Lo único que importa ahora es asegurarme de que tu, Kim Jaejoong, aprendas a quererme tanto como yo te quiero.

8 comentarios:

  1. Anónimo12/22/2012

    ♡(〃ω〃)♡

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  2. me encanto el fic, quiero la conti, esta genial

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  3. Ahhhh me gusto todo de principio a fin!!!!!!!!!
    Yunho se enamoro a primera vista jaja que lindo
    Ahora quiero ver como enamora a jae n_n
    quiero CONTI... Xfa
    bueno solo me queda decir: ¡¡escribes genial!!
    esperare la segunda parte 0///0

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  4. OMG!!!!!
    YunJae es amoooor!! *u* espero la continuación prontooo!! ;o; oh gosh yo quiero un Yunho de mascota para mis deseos más oscuros!!! xD! ya toy alucinando u.u! me gustó muchoooo!! :D

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  5. Anónimo1/08/2013

    lindo lindo lindo si que enamore a jae hasi no se va a sentir solo ninguno en compañía de el otro los adoro adoro el yunjae

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  6. Precioso realmente precioso, Yunho enamorado a 1ra vista y ya quiero q Jae se enamore <3

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  7. Uuuuuy pero que pirata más sexy caramba....ese jodido padre que se gasto Jae...podrá seducir este pirata guapote a Jae?....seguire a la siguiente parte ^ ^

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  8. Aww no se si este loca pero yo ya lo amaría.....bueno, es guapísimo y dice que lograra hacer que lo quiera tanto como el a mi así que......yo estoy segura que no le tomara tanto tiempo seducir a Jae y hacer que lo quiera, que lo desee ja creó que eso ya lo tiene....
    Me gusto la idea de este two shot, casi no hay de piratas, y este esta muy bueno.....

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