Deadman Walking cap 5

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Jung Yeon Hoon

- Pero... si... si soy yo – Yunho no podía creer lo que estaban viendo sus ojos.

Con las manos aún temblorosas su respiración empezó a entrecortarse, de repente se puso a llorar como si le estuvieran robando la vida en ese momento. ¿Por qué estaba su cara en aquella foto? ¿Acaso era el quien había matado a Changmin?

- No puede ser – dijo enjugandose sus propias lágrimas - ¡Changmin! ¡Dime quien es el chico de esta foto! ¡Dímelo!

Sintió una punzada de dolor desgarrador, posó su mano sobre su pecho y apretó fuerte hasta que sintió el latir de su corazón en sus propias manos. Ahora entendía el porque sentía tan cercano a ese chico, pero estaba seguro que nadie de su familia había vivido en Seúl por aquel entonces... Se creyó en un sueño del que seguro jamás podría despertar y eso le abrumaba por dentro. En ese momento no podía entender nada de lo que estaba pasando, intento respirar con calma pero le era completamente imposible. Después de unos minutos tuvo el valor de mirar la foto de nuevo y allí estaba Changmin, sonriendo como un adolescente junto al otro chico... ese chico, con su misma cara e incluso podría jurar que llevaba el mismo estilo de pelo.

Pasó algunas paginas de aquel diario y leyó con antelación.

“Me siento afortunado de haberte conocido como seguramente jamás lo haya hecho. El tenerte a mi lado significa mucho más de lo que tu crees. Cuando miro nuestra primera foto recuerdo lo maravillosa que fué aquella noche, y ahora... ahora ya no se que pensar. Dentro de poco te irás de mi lado, lo sé... y ojalá fuera más valiente para pedirte que no lo hicieras...”

Ya calmado Yunho se levantó para observar más detenidamente aquella habitación, parecía increible pero daba la sesanción de que era el único cuarto que no había sido cambiado desde que el Centro Histórico fuera creado. Observó que su mano sangraba así que se rasgó algo la camisa que llevaba y envolvió su mano en ella mientras seguía recorriendo aquella habitación.

- No entiendo nada... – suspiró - creo que mi imaginación me esta jugando una mala pasada.

Pero miró de nuevo aquella foto y supo que todo lo que estaba pasando era verdad. Miró hacía la cama y su corazón se aceleró de nuevo. Le parecía tan familiar, como si hubiera estado allí millones de veces, como si hubiera despertado y visto el amanecer junto a Changmin después de haber hecho el amor ...



01 de Enero de 1951

Changmin se desabrochaba su camisa mientras caminaba despacio hacía su cama. Allí su novio estaba sentado mientras lo observaba. El ya estaba practicamente desnudo y deseaba estar entre los brazos de Changmin como jamás había querido nada.

- Dios mio, no sabes como me haces sentir.

- Puedo decir lo mismo
– y Changmin sonrió – me has dado las mejores navidades de mi vida, y ahora... pasar el año nuevo contigo es el mejor regalo que jamás me podrían haber hecho.

- Ven aquí – y el chico instó a Changmin para que se sentara en sus piernas – tú si que eres el mejor regalo que me han hecho nunca. Y ahora voy a recompensartelo.

De forma muy varonil se acercó hasta el oido de Changmin mientras posaba su mano en una de sus mejillas. Changmin sonrió de alegría ante lo que le acababa de decir.

- Jung Yeon Hoon, Jung Yeon Hoon, Jung Yeon Hoon... dios mio, tienes un nombre precioso – Changmin casi podía saltar de la alegría – ahora entiendo el por qué no quieres que nadie sepa quien eres. Tu eres el hijo mayor del alcalde de Seúl. Ese al que mandaron al extranjero y vino hace dos años a estudiar ¿verdad?

- Sí... ahora sabes mi mayor secreto
– y Yeon Hoon le besó a pasionadamente – así que cuida de mi ¿sí Changmin?

- Te llamaré Yeonhie ¿quieres? Así nadie sabrá que eres tú cuando hable de tí.

- Claro que quiero, a tí te concedería el mayor de los deseos.

- Entonces concedeme uno ahora mismo mi Yeonhie... hazme el amor
– y las mejillas de Changmin se sonrojaron al instante.

Yeonhoon cogío entre sus brazos a Changmin para después posarlo delicadamente sobre aquella cama. Por la ventana entraba una brisa suave de aire y junto al aroma de sus cuerpos creó un ambiente exquisito en aquel lugar. Con sus manos, terminó de desabrochar la camisa de Changmin para después tirarla al suelo y comenzar a besar todo su cuerpo. Sintió como el chico se erizaba y sonrió nada más escuchar los suspiros que este le estaba regalando, poco después había llegado hasta la abertura de su pantalon. Le miró a los ojos y le sonrió, Changmin estaba completamente ruborizado pero en sus ojos se veía el ardor que sentía por dentro y como pedía a gritos que Yeonhoon lo tomara completamente. Poco después se vió sin pantalones, completamente desnudo ante sus ojos y mientras su novio le besaba y pasaba su lengua y sus labios por la zona de sus caderas sintió como su miembro se endurecia dolorosamente. Le deseaba, deseaba que lo volviera loco y deseaba sobre todo que le marcara la piel y todo su cuerpo de tal manera que cada vez que se mirara al espejo recordara como Yeonhoon, su Yunhie le había hecho el amor hasta acabar extasiado.

Mientras el chico se terminaba de desnudar, Changmin acariciaba su espalda y le instó a volver con el para besarlo, para sentir sus labios, esos labios que le volvían loco y que le hacían sentir el hombre más querido del mundo. El sudor se empezó a ver en los cuerpos de ambos y sus musculos se marcaban por todas partes y la pasión no tardó en verse en cada uno de sus movimientos.

- Te quiero Changmin – le volvió a susurrar en su oído.

Poco después su mano recorrió todo su cuerpo para llegar hasta el trasero de Changmin y tomarlo con todas sus manos. Sin apenas darse cuenta Yeonhoon se coló entre sus piernas haciendo que sus miembros se rozaran pidiendo placer.

Le volvió a mirar a los ojos y supo que le Changmin le pedía a gritos que lo poseyese completamente y para ello abrió completamente sus piernas, dejando al descubierto todo su ser, haciendo que Yeonhoon viera su alma en cada poro de su piel y que pudiera tomarla y sentirla con cada uno de sus gemidos. Changmin soltó un grito ensordecedor cuando sintió que el miembro de su chico se introducia fuertemente dentro de él, era la sensación más maravillosa que había sentido nunca. Con sus manos se amarró fuertemente a la espalda del chico incluso clavandole las uñas y este acto hizo que Yeonhoon respondiera con movimientos fuertes y envolventes. De nuevo le besó, como si fuera la última vez que iba a hacerlo. Por primera vez en su vida se sentía la persona más feliz del mundo. Al lado de Changmin no tenía que fingir y podía mostrarse tal cual era. Dios mio como lo amaba, deseaba que en ese momento se parara el tiempo y pudiera permanecer en aquella cama con su novio eternamente. La lujuria y la pasion se veía en sus ojos, los gritos de placer inhundaron aquella habitación y se quedaron marcados en aquellas paredes. Ambos deseaban más, mucho más.

Poco después Changmin estaba levantado con su espalda apoyada en el cabecero de su cama. Se amarró al cuello de Yeonhoon como pudo ya que el placer que estaba sintiendo le hacía que no supiera que hacer, lo sentía tan adentro que pensaba que se iba a romper por dentro. Entonces en aquel instante Yeonhoon se agarró con una de sus manos a la madera para ayudar a que sus movimientos fuera más fuertes que antes y después hizo algo que mató de locura a Changmin completamente, con la mano que le quedaba libre cogió el miembro de su chico y empezó a acariciarlo cubriendolo completamente.

- Dios... dios mio Yunhie... Yun... Yunhie.

Changmin no podía parar de gemir y Yeonhoon le acompañaba en ello completamente. Llevaban minutos unidos el uno al otro y no querían separarse por nada del mundo pero no iban a tardar en llegar al climax. Los movimientos de su mano se tornaron más rapidos y mientras sentía que su cuerpo temblaba completamente vió como Changmin se corría completamente ante sus ojos. Le bañó completamente y aquello lo volvió tan loco que sus embestidas fueron mucho más intensas, tanto que segundos después se perdió completamente dentro del cuerpo de Changmin, quedó tan exhausto después de aquello que cayó de golpe encima de su pecho y no pudo evitar abrazarse a el mientras ambos seguían respirando locamente.



En la actualidad

Los ojos de Yunho se abrieron de golpe. En su cuerpo sintió que esa escena de amor había pasado de verdad. Se encontraba exhausto, su respiración era entrecortada y cuando bajo su mirada noto como su miembro estaba completamente excitado. Era como si el alma de aquel chico, Yeonhoon estuviera dentro de su cuerpo reviviendo cada uno de los momentos que paso con Changmin, pero ¿por qué? ¿por qué hasta aquel día en el que hizo la fotografía en aquel incendio no había sentido nada?

Tenía que solucionar esto como fuera. Cogió el diario de Changmin e intentó dejar todo como lo había encontrado. Abrochó su camisa inesperadamente abierta y salió de allí. Cuando traspasó la puerta vió como esta se cerraba de golpe y el pestillo se echaba.

“Cuando irrumpes en la vida de alguien, tienes que ser consecuente con la manera en la que lo haces. Jung Yunho... los errores del pasado siempre son pagados caros y ahora, sufrirás las consecuencias de ello...”

- Pero ¿qué?...

Todo era muy extraño, se giró una vez más para ver aquella puerta, pero había desaparecido completamente. Dios mio todo esto lo estaba volviendo completamente loco, si no fuera por que su mano aún estaba sangrando y en la otra llevaba el diario de aquel chico habría podido jurar que todo era un mal sueño que su mente había recreado.

Cogió su coche y salió de allí lo más rapido posible. Miró su movil y observó que tenía varias llamadas perdidas de Taegong.

- Mierda, me había olvidado completamente de el.

Medias hora después había llegado a casa.

- ¿Se puede saber donde coño estabas? – dijo el chico cabreado - ¿y que narices te ha pasado.

- Nada cariño, es solo...

- Ven aquí anda
– el chico cogió su mano y se lo llevo al baño para curarle aquella herida – mira no se en que lio te habrás metido pero...

- No me he metido en ningún lio, he tenido que romper el cristal de un extintor ¿vale?

- Oye, encima no te pongas chulito conmigo, me has tenido preocupado toda la noche.

- Lo siento
– dijo Yunho arrepentido – no pretendía asustarte, tenía cosas importantes que hacer y me entretuve un poco y después bueno, ya te lo dije, hubo un pequeño incendio y...

- Esta bien, esta bien
– Taegong posó su mano en la cara del chico – tampoco hace falta que me cuentes todo al detalle. Date una ducha ¿sí? Yo mientras tanto te prepararé algo de cenar.

Taegong le dejó en el baño y mientras este se duchaba el chico salió hacía el salón y rebusco entre el maletín de Yunho. Todo su cuerpo se puso a temblar al ver como dentro de aquel maletin se encontraba el diario donde había escrito cada uno de los recuerdos de su vida. Lo sacó y después paso su mano por la tapa.

- Si tan sólo hubieras sido capaz de quedarte a mi lado...

Furioso lo abrió y vió la foto que se había tomado por primera vez junto a su amado Yunhie. En ese momento empezó a llorar y las lágrimas cayeron sobre ella. La traición que habría sufrido había sido tan grande incluso como para llevarle a la muerte y aunque en el fondo de su corazón aún seguía amando a ese hombre el deseo de vengar su muerte y sobre todo su alma era aún más grande. Su amado Yunhie había desaparecido hace 50 años atrás, cuando tuvo el valor de quitarle la vida a la persona que más amaba y ahora el alma de Changmin tan sólo quería vengarse para descansar por fín en paz.

“Dicen que las almas maltratadas no descansan en paz hasta que son vengadas justamente...”

Recordó la frase de uno de sus libros favoritos y cabreado metió su diario de nuevo en el maletín de Yunho y se enjugó sus lágrimas. Rió malevolamente ya que había conseguido que Yunho encontrara su diario, ese diario que escondía los secretos más ocultos de Yeonhoon, de esa alma maldita que ahora se había posado dentro del cuerpo de Yunho y que le llevaría a la completa locura.

Su plan estaba saliendo a la perfección y ahora era el momento de que Yunho sufriera en sus propias carnes amar a una persona con todo su corazón y ser traicionado enormemente por ella.

- Ashhh, desde luego me hacía falta una buena ducha – Yunho sonrió – woaaaaaah ¿has hecho todo esto en tan poco tiempo?

- Mis manos son mágicas, recuerda
– Taegong ya estaba sentado con todo puesto sobre la mesa – acercate y cenemos mi querido Yunhie.

- Yun... ¿Yunhie?

- Me permitirás llamarte así ¿verdad?
– el chico sonrió arqueando sus labios hacia un lado.

- Claro... ¿por qué no iba a hacerlo?

“Dios mio, esto no puede ser...” pensó para sus adentros. Era como si estuviera recogiendo cada uno de los recuerdos de aquel Yeonhoon dentro de su cabeza.

- Te lo agradezco entonces. ¿Sabes? Me encantaría que un día vinieras a mi casa.

- Claro que sí
– Yunho vió como su novio se acercaba y le comenzó a susurrara algo al oido.

- Así podrás conocer la parte más oculta de mi ser – el chico acarició la cara de Yunho y después con sus manos recorrió todo su cuerpo hasta llegar al miembro de este.

- Ahhh, Taegong...

- ¿Vendrás?
– le preguntó – quiero que pases conmigo unos días alli.

- Cla... claro que sí.

- Fantástico entonces.


Taegong dió la vuelta y se colocó detrás de Yunho. Coló una de sus manos por la camiseta de pijama que este llevaba puesta y acarició sus musculos de manera suave y concisa. Después posó sus labios en su cuello para saborearlo hasta llegar al lóbulo de una de sus orejas y succionarlo de manera que puso completamente a 100 a Yunho.

Su cuerpo comenzó a arder y como si de una señal se tratara se levantó de golpe de la silla para avalanzarse sobre Taegoong y llevarlo hasta empotrarlo contra el armario de su dormitorio. Como si se le fuese a ir la vida comenzó a desnudar a Taegong mientras le besaba y le acariciaba por todas partes. Recorrió su pecho con besos y mordiscos hasta que llegó a la zona de su pantalón donde ya podía observar que el miembro del chico estaba completamente erecto. No tardó en bajarselo y dejar aquella imagen maravillosa delante de el. Inclinó algo su cabeza para mirar a los ojos de Taegong y sonreírle como si estuviera apunto de comerse el mayor de los manjares. Y así lo hizo, segundos después introdujo el miembro del chico entre sus labios para comenzar a volverlo loco de placer. Mientras este no paraba de jadear ante los movimientos de Yunho aferró sus manos entre el cabello castaño de su novio.

- Dios... dios mio Yunhie... Yun... Yunhie.

La mente de Taegong se volvió completamente loca. Miles de flashbacks se vinieron a la mente del chico mientras Yunho seguía llevandolo a la locura, era tan increible la manera en que lo estaba sintiendo que no pudo evitar que sus ojos se llenaran de lágrimas ante aquellos recuerdos tan doloros en que su Yunhie, su verdadero Yunhie le estaba haciendo sentir el hombre más deseado del mundo como ahora lo estaba consiguiendo hacer Yunho.

¿Que podía hacer sino amar a ese hombre? Aquella primera fotografía, su primer beso, la primera vez que hicieron el amor. Cuando fueron de escalada, cuando salieron al extranjero juntos. La graduación de Yeonhoon en la universidad, su primer viaje al lago... tantos recueros. Eran tantos los recuerdos que su alma había logrado guardar que ahora desearia para el tiempo y borrarlo todo y volver a los días en los que fueron felices.

Pero jamás pasaría, jamás permitiría volver a caer en las redes de alguien tan cruel. Mientras se corría en la boca de Yunho, aquel chico que tenía incluso la misma mirada que su Yunhie, supo que era el momento de acabar con él.


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1 comentarios:

  1. Que vengativo resulto este changmin del. Esta lleno de odio haca quien tanto amo en vida. Me pregunto que fue de ese Yunho asesino del pasado? Como termino sus dias o incluso puede que siga vivo ? Por que min no se vengo de el, que fue quien lo traiciono y no este yunho del presente que ni recuerda su. "Yo " del pasado. Me estoy enredando cada vez mas y me encanta !!

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