Love is a Force of Nature. Cap 25

4 comentarios
Koiko: Ya que no se acabó el mundo les traigo el cap C: Sólo una acotación antes de empezar: Es algo crudo…(Al final del cap está mi intervención completa)

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“El Principio del Fin” 

Y detrás de todo 
Hay un precio que pagar lleno de sangre… 
[The Hand that Feeds, Nine Inch Nails] 


Al percatarse del lúgubre lugar Junsu contempló con más horror aún que era una sala de tortura, y tratándose de Jaejoong, era evidente que había puesto todo su empeño en decorarla. A la derecha de la sala habían grilletes, cadenas y argollas metálicas en el suelo; una cama con amarras de cuero, y a su lado una mesa con un sin número de armas corto punzantes. A su izquierda pudo divisar lo que parecía ser una jaula hecha con barras de… ¿plata, tal vez? Junsu no estaba seguro, sólo sabía que era evidente que la usaba para encerrar a sus invitados por un tiempo indefinido, pero lo que más lo aterró de todo fue que en la pared de la mazmorra yacían unos cuadros, unos pequeños cuadros que parecían contener dentro pedazos de…piel.



“Bienvenido a mi cuarto de diversión. No pensé que tendría que traerte hasta aquí, pero bueno…la situación lo amerita” le dijo en cuanto entraron a la mazmorra, y luego Junsu sintió un objeto puntiagudo situarse en su nuca. Tragó saliva al escucharlo ordenarle que se tumbara boca abajo en el suelo. Junsu se negó, tratando nuevamente de forcejear con él, pero inmediatamente lo sintió enterrar lo que parecía ser un cuchillo en la piel de su nuca.

“Entonces te cortaré la cabeza ahora mismo”

Sintió la punzada de dolor y finalmente accedió, estaba en parte derrotado ya y no tenía elección.

Jaejoong se acercó hasta su cuerpo y le dijo que pusiera las manos sobre su espalda. No supo en qué momento sacó las esposas, probablemente utilizó su velocidad para hacerlo y Junsu ni siquiera pudo percatarse de ello salvo cuando le esposó las manos. Jaejoong le pegó una patada en sus costados y Junsu lanzó un quejido, su cuerpo arqueándose ante el dolor, pero a Jaejoong no le importó y sólo comenzó a darle una seguidilla de violentas patadas y puñetazos, descargando toda la ira que sentía con él al saber que se había involucrado con un licántropo…con un maldito licántropo…


Lo que ocurrió después no fue ninguna novedad para Junsu, él ya sabía perfectamente que Jaejoong tenía momentos drásticos en los que oscilaba entre la racionalidad y una verdadera enfermedad mental. Por un rato simplemente lo dejó esposado y por momentos parecía tranquilo, callado y sumido en sus pensamientos, como si estuviese meditando la situación o pensando qué es lo que haría con él. Acto seguido su expresión cambiaba radicalmente y comenzaba a pasearse como león enjaulado por la mazmorra, acercándose para patear el cuerpo indefenso de Junsu de vez en cuando, maldiciendo entre dientes y descargando sus súbitos ataques de ira en él. Junsu no pudo hacer otra cosa más que intentar proteger de alguna forma su rostro, tratando de que los golpes que Jaejoong le propinaba encajaran en sus partes blandas. Necesitaba mantenerse consciente, de lo contrario sería su verdadero fin…

Al cabo de un rato su cuerpo ya presentaba una serie de dolorosas heridas, siendo su pálida piel teñida de morado en los sectores donde Jaejoong se había desquitado. Durante casi una media hora Jaejoong no le dirigió la palabra y comunicarse con él fue prácticamente imposible debido al enardecido estado en que se encontraba. Luego pareció tranquilizarse; fue por una cadena y se la puso alrededor del cuello, cerrándola con llave y tomando un extremo de ella en su mano derecha. Ahora él tenía el completo control sobre su cabeza y podía…degollarlo en menos de un segundo.

“Supongo que sabes que vas a morir aquí abajo. Si no te mato yo lo harán los de la orden apenas descubran lo de tu sangre” fue lo primero que le dijo después de la brutal golpiza.

Junsu asintió con la cabeza y permaneció en silencio. Realmente no tenía idea de qué decir y estaba totalmente aterrorizado ante lo que le esperaba.

“¿Cómo diablos pudiste hacerlo?” le espetó, lanzando un suspiro. “No esperaba que te enamoraras de mí ni nada, pero al menos…podrías haber tenido la decencia de involucrarte con otro vampiro si sentías tanta necesidad” su tono de voz estaba cargado de ácido y Junsu lo escuchó prácticamente rechinar los colmillos al hablar.

“Me matarás por haberme enamorado de la persona menos indicada pero jamás me voy arrepentir, porque por lo menos…yo si me atreví a amar, a pesar de que sabía los riesgos”

“Cállate, tú no sabes nada del amor” Jaejoong masculló, mirándolo con ojos llenos de odio y volviendo a propinarle una patada en las costillas.

“¿Y acaso tú…si?”

Y maldita costumbre la de Junsu de hablar sin pensar. La pregunta sólo provocó que Jaejoong volviera a golpearlo con tanta fuerza que Junsu comenzó a toser sangre, sus interiores sufriendo hemorragias internas producto de los golpes. Junsu hizo una mueca de dolor mientras intentaba poner el cuerpo en una posición más cómoda a pesar de que Jaejoong aún lo tenía sujeto del cuello. Se encontraba completamente indefenso, lo único que le quedaba era su voz y estaba desesperado por aplazar su inminente ejecución…

“¿Por qué…?” Junsu le preguntó.

“¿Qué?”

“¿Por qué…todo esto? ¿A qué viene?” Junsu hizo un gesto con la cabeza, señalando la habitación. Jaejoong se inclinó hasta su nivel, cogiendo la cadena entre sus manos y acercándolo a él a la fuerza, forzándolo a establecer el contacto visual.

“La mazmorra ya estaba cuando yo llegué aquí, lo único que hice fue poner mi colección en la pared. Era de mi padre” le dijo y luego lo empujó nuevamente al suelo, volviendo a tensar la cadena. Junsu se sintió prácticamente asfixiado ante la opresión, pero aun así continuó.

“Admiras a tu padre”

Y quizás esa fue la peor cosa para decir, porque Jaejoong inmediatamente tensó aún más la cadena al punto que casi lo estaba estrangulando.

“N-No vuelvas a decir eso” masculló, su tono chorreando ácido. “Yo…lo odio…odio todo lo que me hizo y en todo lo que me convirtió. Él fue…él que me inició en todo esto y él que…infundió mi profundo odio hacia los licántropos. Resultaba muy fácil traer victimas aquí: vampiros, mortales, licántropos…no importaba, todo servía como entrenamiento…”

Junsu no entendía muy bien por qué Jaejoong le estaba contando todo ello, quizás era una manera de liberarse o algo por el estilo, pero en la situación que se encontraba no tenía mucha más opción que escucharlo.

“¿Qué más podía hacer? Estaba obligado a seguirlo, de lo contrario tan sólo me torturaría aún más…por mucho que me negara a luchar, sólo conseguía que me trajera aquí para hacerme gritar hasta no poder más. Finalmente terminó por corromperme al punto de que…necesitaba hacerle lo mismo a los demás para sentirme mejor”

¡Dios santo!…. Menuda familia de enfermos…pensó Junsu antes de volver a hablar.

“¿T-Te das cuenta que todo esto es enfermizo? Tú…disfrutas torturando a las personas, Jaejoong”

“¡Oh, por favor!” exclamó, haciendo un gesto con la mano. “Es evidente que al principio no pude verlo, yo era tan sólo un chiquillo convertido en vampiro y atormentado por su padre al no seguir sus mismas convicciones, pero la lección que me dejó fue clara. Lo que pasa es que tú no entiendes…no creo que puedas entender lo espectacular que es tener el control absoluto de la vida y muerte de una persona”

Junsu realmente no supo qué contestar y permaneció en silencio.

“Realmente no soy ningún psicópata o asesino en serie. Tan sólo…me considero un cazador, alguien que le gusta buscar personas específicas para su propia diversión. ¿O crees que es tan sólo coincidencia que te hayan convertido en vampiro y luego te hayan puesto a la venta? Todo fue planeado desde antes, yo le pedí a Dragan y a Sivela que buscaran a una persona con tus características. Pero no creas que escojo a mis juguetes a la ligera, la búsqueda es muy específica, y se rige bajo preguntas como: ¿Quién es? ¿De dónde viene? ¿Cómo puedo acceder a él/ella? ¿Tiene alguna cualidad específica? ¿De qué raza es? Está todo perfectamente planeado y tú…tan sólo encajaste a la perfección a mis requerimientos y no me arrepiento. Eres una criatura encantadora, a pesar de tu carácter”

Para…pensó Junsu, sintiéndose enfermo. Sintió prácticamente un reflujo de sangre subir por su garganta, tragándolo completamente asqueado. Jaejoong hablaba de secuestros y asesinatos con tanta elocuencia que parecía estar completamente orgulloso de sus actos.

¿Realmente te interesa saber de mí, Junsu?” le preguntó, inclinándose nuevamente a él y acariciando su mejilla. Su caricia fue delicada, casi tierna, y Junsu volvió a sentirse enfermo.

“Supongo que estás consciente de que esto sólo puede terminar de una manera”

“Si…ya sé, haz conmigo lo que te plazca. De todas formas aún si pusiera resistencia sólo provocaría que me mates más rápido” su voz fue tan sólo un susurro. Junsu estaba completamente derrotado, ya no tenía ni fuerzas para luchar contra él, su voluntad se había derrumbado al saber realmente la verdadera razón de su conversión en vampiro. Nada había sido coincidencia…

“¿Ves? Ya has empezado a adaptarte a mis reglas. Desde el principio fue así, tú estabas consciente de que tu vida estaba en mis manos, sabiendo que yo podría asesinarte en cualquier momento. Pero…siempre te costó entregarte a mi voluntad, es por eso que la pasaste tan mal. Si hubieses apelado a mi bondad, haciendo exactamente lo que yo quería sin contradicciones, habrías mejorado tu calidad de vida, siendo recompensado. Yo intenté que las cosas funcionaran Junsu, di lo mejor de mí y ni siquiera volví a torturarte al anunciarte nuestra unión, pero tú desperdiciaste la oportunidad y ahora nos encontramos en esta situación”

Junsu no dijo ni una palabra. Probablemente, si hubiese estado vivo, su corazón habría palpitado a un ritmo casi insoportable ante el miedo que fluía por sus venas, pero se mantuvo en silencio. Finalmente Jaejoong lo liberó de las cadenas y le quitó las esposas, acercándose a su cuerpo y arrastrándolo a la cama con amarras. Luego de un sólo ademán lo levantó, desplomándolo sobre ella y amarrándolo en menos de un segundo. Junsu comenzó a retorcerse, peleando con las amarras, completamente aterrado ante lo que posiblemente le esperaba.

“Déjame ir Jaejoong, te lo suplico...para qué me quieres aquí si sabes que mi sangre ya no es pura…” Junsu volvió a insistirle, pensando quizás en que Jaejoong meditaría por un segundo la situación, pero fue completamente inútil. Jaejoong ya había tomado una daga de la mesa y ahora se acercaba a su lado.

“Ya te lo dije, esto sólo puede terminar de una manera. Pero eres mi futura unión y quizás…haya una forma de revertir el daño, estoy reconsiderándolo. Y sí, claro…tu sangre en estos momentos está impura, has sido una verdadera zorra al involucrarte con un licántropo” Jaejoong lentamente comenzó a deslizar la daga por la camisa de Junsu, haciendo jirones de ella y revelando aquel níveo torso que tanto le gustaba contemplar.

“Por eso…te voy a dar una lección, para que tu sangre de zorra vuelva a ser pura de nuevo” dicho esto Jaejoong le enterró la daga en el abdomen, cercenando un poco de su piel y comenzando un lento trayecto. Junsu lanzó un grito al sentir que la daga le quemaba la piel y su cuerpo se arqueó al sentirlo hundirla, perforándolo con ella y haciendo reiterados orificios sobre la piel de su estómago.

“Voy a tomar un poco de tu piel como recuerdo…para mi colección” le sonrió de oreja a oreja, sus ojos brillando al tomar el pedazo de piel ensangrentado entre sus manos, dejándolo en la mesa junto con sus armas

“E-Estás enfermo” masculló, volviendo a gritar cuando Jaejoong subió la daga hasta sus pezones, rodeando toda la aureola y tajeando la piel, sonriendo al escuchar sus llantos y gritos al descender la daga y recorrer con ella toda la piel de su abdomen, enterrándola de vez en cuando para despellejar más pedazos de su nívea piel, maravillado al observar lo tersa y suave que lucía su piel cortada en aquellas finas laminas.

Cuando finalmente se aburrió, Junsu estaba prácticamente inconsciente. Toda la piel de su abdomen había sido cercenada y prácticamente despellejada, Jaejoong podía ver la carne viva de sus músculos y en algunos sectores hasta podía ver algo de sus entrañas. La cadena con la que había atado su cuello y la opresión que ejerció sobre el habían dejado toda la piel marcada, rojiza y ensangrentada también. La cama y el suelo eran un mar de sangre junto con los ropajes de Jaejoong que estaban completamente salpicados con ella.

Cansado ya de despellejar la piel de su abdomen, Jaejoong descendió la daga hasta la zona de sus pantalones, rompiéndolos de un sólo zarpazo y revelando la hombría de Junsu. Su movimiento lo hizo reaccionar y los ojos de Junsu se abrieron como dos platos al percatarse de la ubicación de su arma. Jaejoong lanzó una risita al descender la daga hasta su zona púbica, enterrando la punta un poco más hasta que ésta comenzó a dejar un trayecto de sangre por su piel. Junsu se horrorizó al sentir la daga tan cerca de su sexo e inmediatamente se sobresaltó, utilizando sus últimas reservas de energía y comenzando a forcejar nuevamente con sus amarras.

“Te lo cortaré” Jaejoong masculló de súbito, sonriéndole de oreja a oreja al descender aún más la daga…

“¡NO!” gritó Junsu, pegando un salto al sentir el metal casi al borde de su miembro.

“Si, te lo cortaré para que así nunca más vuelvas a sentir placer” dirigió la daga hasta el cuerpo de su miembro, apenas rozándola e inmediatamente escuchó a Junsu chillar, las lágrimas de desesperación volviendo a deslizarse sin control por su rostro.

“No…p-por fa-vor…Jae-Jaejoong” balbuceó. Junsu apenas podía emitir palabra, estaba completamente petrificado por el miedo y sólo lo miraba con ojos suplicantes…

“¿NO TE GUSTÓ REVOLCARTE CON UN LICANTROPO?” bramó, hundiendo sólo la punta de la daga en la piel de su miembro. El cuerpo de Junsu se arqueó de dolor mientras continuaba, sollozando, totalmente desahuciado…

“P-Por…f-favor…h-haré…lo q-que…s-sea…”

“Dime el nombre del licántropo con el que te revuelcas” le dijo, retirando la daga de la piel de su miembro pero aun manteniéndola cerca.

Junsu apenas pudo escuchar su voz, estaba tan adolorido que le costaba hasta procesar. La muerte en su estado habría sido como una bendición, pero él…no podía abandonar a Yunho, la esperanza de volverlo a ver fue lo único que le dio fuerzas para soportar las horas de tortura de Jaejoong. Si quería volver a verlo, necesitaba idear un plan y para eso tenía que estar vivo y…con todas sus partes en el cuerpo. No tenía otra opción más que ceder…

“Y-Yun…ho…” balbuceó

“¿Yunho has dicho?” exclamó, volviendo a punzarlo con la daga. Junsu sintió el metal desgarrarlo con fuerza, quemando a su paso.

“¡AHH!” la punzada de dolor lo recorrió de pies a cabeza. “S-Si, Jung Yunho…p-pero por favor…deja de…lastimarme” su voz fue sólo un murmullo y casi al instante sintió algo deslizarse sobre su boca. Instintivamente Junsu abrió la boca y sintió la sangre de Jaejoong derramarse sobre ella. Completamente desahuciado, bebió lo más que pudo, sintiendo como la energía lentamente le retomaba al cuerpo y su piel…se regeneraba con una rapidez impresionante.

“Será mejor que te prepares, pajarillo. Nos espera una guerra”


xXx 


Yunho había permanecido el día entero encerrado en la mazmorra de la colonia, y vaya que había recibido un tratamiento especial. Las cadenas que lo apresaban habían sido creadas especificadamente para apresar licántropos rebeldes; curadas con fibras de plata, y amarradas con brutal fuerza a su piel, apresando sus muñecas y pies a la pared de la mazmorra. Tan apretadas estaban que habían logrado quemar y cercenar su piel en profundas heridas, la piel expuesta en carne viva. Yunho contemplaba en completo silencio como la sangre se resbalaba de sus heridas, desangrándose lentamente. Su cárcel rápidamente transformándose en un mar de sangre.



Para el tiempo en que Changmin se dignó a entrar en su prisión todo el suelo estaba cubierto de sangre. Yunho supo que su aspecto tuvo que haber sido un completo desastre, porque apenas él se acercó más a su cuerpo su expresión cambió a una de asombro al posar sus ojos sobre sus sangrantes heridas.

“¿Cómodo?” le preguntó, lanzando un resoplido.

“M-Mejor...que en años…” Yunho masculló. Changmin bufó; la perra aún tenía la misma altanería de siempre, a pesar de que se estaba desangrando…

“Quizás necesites un ajuste en tus cadenas” volvió a resoplar, aproximándose más hasta su figura y observando sus cadenas detenidamente.

“Si vas a matarme, hazlo de una vez” Yunho lo encaró, avanzando abruptamente hacia él, pero viéndose seriamente interrumpido ante el amarre de las cadenas que no hicieron más que apegarse aún más a su cercenada piel, la sangre escurriéndose por sus muñecas y pies como un verdadero rio color carmesí. Changmin retrocedió ante su súbito movimiento, no podía creer que Yunho aún tuviera fuerzas después de haber estado horas encadenado y perdiendo sangre.

“No voy a matarte, te tengo una propuesta” le dijo y Yunho arqueó una ceja, la arruga visible en su fruncido entrecejo mientras continuaba mirándolo.

“A pesar de que estoy…completamente asqueado con lo que has hecho, debo admitir que esto puede jugar a mi favor” Changmin comenzó a pasearse por su prisión y Yunho resopló, frustrado al sentirte completamente impotente con respecto a la situación.

“Habla…”

“Si quieres conservar tu vida mañana mismo tienes que hablar con los líderes de la Resistencia en la tierra de los mortales, sabes que no puedo iniciar acciones de guerra si no tengo su consentimiento. Ya he organizado la reunión, tan sólo tienes que decir que Kim Junsu, la futura unión de Jaejoong, te ha hipnotizado en el bosque y ha bebido de tu sangre a la fuerza. Yo confirmaré tus palabras al decir que he visto las heridas hechas por el vampiro y así…la orden de guerra será más que inminente”

Yunho abrió sus ojos de par en par, impactado al escuchar la propuesta de Changmin. El bastardo…ya tenía todo planeado y ahora…lo utilizaría para cumplir sus fines.

“No lo haré” masculló.

“Entonces tú y tu hermana morirán en el ocaso de mañana” le espetó, parándose en seco y perforándolo con la mirada.

“¡Eres un desgraciado!” Yunho bramó, sulfurándose. “¡Ji Hae te ha ayudado y aun así la metes en esto!”

“A pesar de que estás molesto con ella…te conozco y sé que serías incapaz de dejar que la maten a sangre fría. Tú elijes…mi querido Yunho”

Yunho se devanó los sesos pensando la situación. No había ninguna salida, con cualquier decisión que tomara alguien iba a salir herido, pero si peleaban en la guerra…tenía la esperanza de poder encontrar a Junsu y de alguna forma escapar juntos, a pesar de que sabía como se comportaba una vez que la fiebre tomaba posesión de su cuerpo, pero…ya no tenía otra opción.

“De acuerdo, lo haré…” susurró, derrotado, y Changmin le sonrió.

“Voy a ordenar que te desencadenen, pero te advierto…que si intentas escapar o no haces lo que te pido, Ji Hae morirá y tú le sigues”



Y fue así como Yunho nuevamente volvió a someterse ante el yugo de Changmin. Acudió a la reunión, parándose ante los líderes de la Resistencia licántropa, protectores de la humanidad, y mintió. Mintió como un descarado, diciendo exactamente lo que Changmin le había pedido que dijera, poniendo a Junsu en la peor posición de todas: como un vampiro que no sólo rompe el tratado al utilizar sus poderes para aprovecharse de un hombre lobo, sino que también se alimenta de él, cosa que es…más que una felonía. Tal como Changmin lo suponía, los líderes se horrorizaron al escuchar el relato de Yunho y le creyeron, inmediatamente sulfurándose al saber que un vampiro había violado el tratado y votando para reunir fuerzas y dar nuevamente una orden de guerra. La noción fue aceptada y situaron a Changmin al mando de todas las tropas. Él seria el encargado de formar su ejército y recibir a los licántropos de las otras colonias el día de la guerra.



Al regresar a la colonia Yunho se sentía más que asqueado consigo mismo, pero realmente no tuvo otra alternativa. Odiaba la manera en que Changmin se aprovechó de toda la situación para nuevamente utilizarlo a su favor y ahora…ya no hay marcha atrás, la guerra era una realidad que se aprontaba con aterradora rapidez. Era como si la agitación dentro de toda la colonia fuese casi palpable, el movimiento de las tropas; licántropos que iban y venían y los entrenamientos sin cesar. La guerra sería toda una cacería y esta vez…Yunho ni siquiera estaba seguro de poder contener el instinto asesino con el que nació y por el que se ganó el puesto de macho alpha hace un par de años atrás…


xXx 


Le tomó a Jaejoong prácticamente dos días enteros convencer a los líderes de la orden que Junsu era inocente y que esto sólo era una trampa puesta por el líder de la comunidad de hombres lobo del bosque para amenazarlos. Tuvo que arrastrar a Junsu hasta la sede y forzarlo a que contara que él había hipnotizado al licántropo sólo en defensa propia, al sentir su vida amenazada cuando el licántropo trató de matarlo. Era una cruel y vil mentira y Junsu lo sabía, pero no estaba en ninguna condición de protestar y relató el evento con tanta elocuencia que los líderes de la orden creyeron todas sus palabras, inmediatamente respondiendo a la amenaza de guerra. Pelearían contra los hombres lobo, defendiendo el honor de los vampiros y buscando erradicar el tratado, el ejército de vampiros estando al mando de Jaejoong, quien agradeció el cargo con una reverencia.



Jaejoong sonrió, con el fin de la neutralidad y la nueva guerra a sólo días de distancia…por fin tendría la oportunidad de enfrentarse nuevamente a Changmin y ahora…no tendría piedad. Había pagado el precio más caro por esta oportunidad, haber tenido que renunciar al amor de Yoochun…por lo que no dudaría ni un segundo en desgarrar su garganta con sus uñas apenas lo tuviera a su alcance, y cuando eso finalmente sucediera…Jaejoong tendría la completa hegemonía sobre los hombres lobo y su nuevo reino empezaría. Un reino en donde…sólo vampiros fueran la raza fuerte de aquellas tierras.

Al llegar a la mansión, se aseguró de encerrar a Junsu en su alcoba. Ahora tenía vampiros que le hacían guardia en la puerta y por los alrededores de la mansión, evitando por todos los medios su escape…Junsu era su as bajo la manga en la guerra. Sabía que él era el talón de Aquiles de aquel licántropo y en cierto modo eso lo llevaría mucho más rápido a Changmin.

Se dirigió a su habitación y abrió su closet, sacando de un ahí un baúl que rápidamente abrió, revelando un sin numero de armas de plata, todas en perfecto orden. Jaejoong buscó en el fondo del baúl y encontró lo que estaba buscando: una pistola con balas de plata. Se aseguraría que todos los vampiros que pelearían a su lado al menos llevaran un arma de fuego cargada con balas de plata con ellos, así…sería mucho más fácil dañar a esas criaturas y la victoria sería tan sólo un juego de niños…


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Koiko: Y así nos internamos directamente en la segunda parte de la historia (o Acto II como me gusta decirle xd) lo primero que tengo que decir sobre el acto dos es que habrán CAMBIOS! si, con negrita y mayuscula xd asi que por favor no olviden mis palabras cuando más adelante vayan leyendo y quieran maldecirme o algo xd yo ya lo dije! esto es un fic tipo novela y mi trama no es para nada predecible e.e Otra cosa que es relevante para mi, deben saber (si no se han dado cuenta ya xd) que amo Nine Inch Nails con la vida, es un grupo de música industrial de una persona (mi dios Trent Reznor ♥) y ésta historia esta TERRIBLEMENTE influenciada por su música, de hecho la mayoria de las letras que uso para los caps son de alguna canción de Nine Inch Nails, y Trent no escribe canciones amorositas ni nada xd la mayoría son duras y hablan de muchas cosas fuertes. Sólo quería destacarlo por la influencia que tiene su música todos mis fanfictions :3 (la huella de Koiko xd)
Qué puedo adelantar? habrán dos fuertes Antagonistas para Junsu y Yunho, antagonistas en el sentido que van a complicar muucho, pero muucho las cosas xd el próximo cap se conocerá el Antagonista directo de Junsu asi que atentos e.e el de Yunho vendrá más adelante pero preparense porque se viene con todo. Se dilucidarán las dudas sobre los híbridos y viajaremos directo a mi visión del origen de la licantropía :B No olviden que todo tiene un sentido, lo juro xd asi que si parece confuso por ratos tenganme fe, nada quedará en el aire. Es eso! Espero me sigan en el segundo gran viaje del fic y bueno no puedo dejar de agradecer todo el respaldo que he tenido, ustedes me animan a seguir escribiendo y perfeccionándome :D cada comentario me alegra el día, muchas gracias por leer ♥.

4 comentarios:

  1. Uwa! no se que me revuelve mas el estomago la tortura de Junsu o saber que se viene lo peor en la guerra u-u menuda forma de aprovechar la oportunidad esos dos, Jae y Min se las traen, pobrees del HoSu tienen que escaparse de alguna forma >-< los hibridos o algo! mas me tenso al saber que vendran cambios! :O esto esta de lo mejoor ya quiero la contiii !

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  2. Ah! Jae ¬ ¬ Por que tiene que ser asi de cruel, bueno pero asi de cruel me gusta aunque no pude evitar imaginarme la tortura que le hizo Jae al pobre de Junsu men!, bueno aunque no hubo mucho del HoMin hoy u.u no importa el proximo cap o bueno acto ^ ^ se pone mejor autora nos mantiene como todos las quicenas que bueno ya paresco vieja tenenovelera que se siente perdida si no lee uno de los capos xD es que esta bueno por màs que digo ahorita hago mi tarea mejor veo que sigue kekekekekeke ^ ^, antagonistas, Aigo!~ quien sera?

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  3. He borrado 6 veces la primera linea de este coment .-.
    No sé que decir !!! XD
    Me encanta! Tengo ganas de ver con que me sorprenderás en el siguiente capitulo... Realmente adoro la manera como escribes, corazones por todos lados? Pa que si tenemos sangre de sobras! *rueda por la casa de la risa*
    Si, me tienes tremendamente emocionada con la guerra! Tengo ganas de ver ya eso de los antagonistas...
    Estaré esperando con ansias la conti! Gracias por tu historia tan adictiva!! *_*

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  4. Me tienes loocaaaaa de amooooooor~~ *le canta y huye*

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