Love In The Ice: cap 14

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 Llegando al final.

Los días pasaron más lentos de lo que Yoochun había deseado y después de lo que había pasado con el entrenador Lee, aún se habían hecho más duros. Yunho ya se había encargado de preparar todos los papeles para interponer una denuncia al entrenador, pero iban a esperar para hacer las cosas bien y aunque a su novio le costaba bastante fingir ante su entrenador y lo evitaba a toda costa cada vez que podía estaba poniendo un gran esfuerzo en ello. El Campeonato Nacional sería dentro de una semana y todo estaban con los nervios a flor de piel, preparandose para afrontar una dura competición.

En estos días la vida cotidiana de los deportistas era ir a entrenar, hacer entrevistas, volver a entrenar y luego descansar las pocas horas que les quedaban libres. Mientras tanto Yunho, empezó a recibir a sus primeros alumnos en la escuela, pero no comenzaría a dar clases hasta que el campeonato terminara. Se sentía muy feliz así que no podía pedir nada más en este momento, bueno, quitando el deseo de ver entre rejas a ese maldito de Lee.

- Muy bien gracias – contestó sonriente a una señora que quería apuntar a su hijo a patinaje – las clases empezaran dentro de dos semanas, así que le informaré del horario en cuanto lo tenga claro.

- Muchas gracias señor Jung, estoy segura de que le hirá muy bien.

- A usted, y por favor llámeme Yunho, de ahora en adelante va a tener que tutearme – apuntó unas cosas en el ordenador y después le sacó una copia impresa de la matricula del hijo de la mujer.

Una vez salió de la escuela, Yunho se puso a revisar algunas cosas en el ordenador y observó como en las noticias de deportes salía una entrevista que Lee Yonghwa había dado para las noticias deportivas. En esta decía “afrontamos la competición con el mejor patinador de Corea, por no decir el mejor del mundo, así que estamos dedicando mucho esfuerzo en todo esto...”

- Estamos dedicando, si claro... – protestó. Después Yunho cogió su teléfono para llamar a su novio.

- Hola Yunhie – respondió este al teléfono - ¿qué tal todo?

- Acabo de apuntar a otro niño para las clases – le dijo sonriente.

- ¿En serio? Eso es genial, ¿ves? Ya te dije que todo iría bien – Yoochun se sentía realmente feliz por Yunho.

- ¿Tú que andas haciendo?

- Estoy aquí con los chicos, hoy había reunión en el Estadio Deportivo, ya sabes, para hablar con la prensa y todo eso, así que ahora estamos almorzando algo – en ese momento Changmin le quitó el teléfono.

- ¡Oye! Podrías venirte a darnos un poco de compañía, que desde que estás ahí no nos visitas – protestó.

- Será porque estáis ocupados ¿no? – le recrimino.

- Claro, claro ahora será eso – volvió a contestar Changmin burlándose.

- Anda pasame a mi novio.

- Trae leches – y Yoochun le volvió a quitar el teléfono – dime cariño.

- Ya he hecho todos los papeles para llevarlos ante la policia.

- Bien...

En ese momento una calidez extraordinario inhundó por completo el corazón de Yoochun, por fín todo estaba yendo bien y pronto, pronto podría acabar con todos y aunque sabía que por delante le quedaba un duro camino al menos, podría hacerlo con la total libertad y tomando sus propias decisiones. Si había decidido esperar era tambien por la gente que le acompañaba en cada competición, y no estaba hablando sólo de sus amigos y familia, sino de todos los fans que siempre le habían apoyado desde que empezó su carrera en el mundo del patinaje.

Así que, era momento de echarle valor y saber esperar, esta misma tarde tenía que ir con su entrenador a una entrevista, tampoco era la primera vez que fingia así que no sería dificil hacerlo, y más sabiendo que pronto iba a estar entre rejas.

Cuando Changmin, Jaejoong y él terminaro de comer, los dos primeros fueron a prepararse para hacer unos largos en la piscina. Realmente era difícil compaginar el salto con esta competición, en realidad nadie lo había hecho nunca, pero estaban seguros de que podrían hacer un buen papel. Se despidieron de Yoochun para ir a los vestuarios a cambiarse. Cuando entraron no había absolutamente nadie, aunque no era algo raro ya que ellos solían ir a entrenar cuando menos gente había para hacer las cosas más fáciles y tranquilas. Jaejoong se despojó de su ropa deportiva y se dirigió hacía su taquilla para coger la toalla y el gorro, cuando cerró la puerta de esta se asustó al ver a Changmin justo detrás.

- Joder, ¿qué haces así? me has asustado.

- Usted perdone, ni que fuera un ogro – protestó.

- Yo no he dicho eso que conste – Jae le dió con un dedo en la punta de la nariz. Después le miró para saber que quería algo.

- ¿Te duchas conmigo? – le preguntó con una sonrisa picarona.

- Se supone que ibamos a entrenar ¿no?.

- Sí, pero ahora no hay nadie... siempre se puede atrasar unos minutos.

- Hay que ver como eres – y Jaejoong no pudo evitar sonreír.

Changmin se limitó a hacerle callar poniéndole un dedo sobre su boca. Le volvió a sonreír y después le cogió la mano para llevarselo hacía las duchas, enchufó el agua caliente y esperó a que esta comenzara a salir para meterse dentro con su novio. Cuando lo hicieron, el agua estaba tan caliente que se les erizó por completo la piel, pero con toda la sinceridad del mundo, era bastante agradable poder sentirse así dentro de la ducha, y sobretodo, estar a solas en ella.

Para Jaejoong, la sonrisa que tenía su novio en esos momentos sólo le pedía una cosa, que le besara, y así lo hizo. Dejó que tan sólo quedara entre ellos un poco de espacio mientras Changmin sentía a su espalda la canliente pared de la ducha, y entonces le besó, introduciendo su lengua para juguetear con la suya, haciendo que su piel se volviera a erizar. Y otra cosa más que Jae era capaz de conseguir en su novio con tan sólo una caricia, justo en la zona de su miembro notó como el de Changmin ya estaba duro por completo y no pudo evitar que se le escapara una sonrisa de satisfacción.

- Me encanta como eres capaz de reaccionar.

- Cómo no iba a hacerlo, si tú eres capaz de conseguir todo... – le respondió Changmin antes de volver a besarle.

Los vestuarios se llenaron de neblina por la temperatura del agua, aunque quizás sólo con ellos dos hubiera bastado para hacerlo. Changmin bajó una de sus manos para introducirse en el bañador de su novio y jugar con su miembro y su glande hasta conseguir que este se endureciera por completo tambien. Se lanzó hacía su cuello para besarlo y mordisquearlo y en su cuerpo notó la piel erizada de Jaejoong. Cuando llegó con su lengua al lóvulo de la oreja de este hizo que soltara un gemido que excito a Changmin en una milésima de segundo, bajó por su cuerpo besándole, paseando sus manos por todo el cuerpo de Jae a la vez mientras lo hacía, llegando hacía la zona de su costado, algo que realmente le volvía loco. Changmin le miró por un segundo para clavar su mirada en sus ojos y sonrió picarosamente mientras rozaba con su mano el miembro erecto y duro de Jaejoong, para después coger el bañador del chico y quitarselo. Se relamió los labios cuando vió lo apetecible que se encontraba su novio y no tardó en pasear su lengua desde la base del miembro de su novio hasta la punta, haciendo que Jae lanzara un gran suspiro que se convirtió en gemido cuando Changmin se lo introdujo en la boca sin pensarselo dos veces.

Comenzó a juguetear con su lengua mientras Jae le cogía fuerte del cabello y comenzaba a respirar de manera fuerte y entrecortada. La verdad es que Changmin sabía muy bien como ponerle y cómo hacer que lo sintiera infinitamente, le encantaba que le pillara entre bandas y que decidiera hacerle el amor cuando, cómo y donde le diera la gana. Era esa posesión lo que más le gustaba del chico.





Cuando pasó un rato en el que Changmin siguió torturando a Jaejoong con su lengua, este último tuvo un maravilloso orgasmo dentro de su boca. Changmin se tragó la esencia de su novio y después suvió para quedar justo delante de su cara y volver a besarlo.

- Estás buenísimo ¿lo sabías? – esa frase hizo que Jaejoong se pusiera colorado.

Y volvió a besarle haciendo que de nuevo un escalofrio recorriera todo su cuerpo, lo deseaba, mucho en realidad y no tardó en pedirle con sus ojos que le poseyera a su antojo. Así que justo en ese momento Changmin hizo que Jae levantara una de sus piernas y la agarró con esa fuerza que poseía para hacer su entrada mucho más fácil, y sin pensarselo dos veces le penetró de manera brusca y pasional. Esto sacó un grito a Jae de su garganta y loco por la pasión no tardó en coger en coger su miembro para masturbarlo mientras Changmin se deleitaba en su interior.

Los gritos se hacían presentes en aquel vestuario mientras los chicos disfrutaban del uno y el otro, tanto que incluso se podía escuchar el eco de estos. Comenzaron a moverse aún más rápido, Changmin en el interior de Jae, y este sobre su miembro. La excitación era mucho más grande al sentir el calor del agua sobre sus cuerpos, así que no tardaron en comenzar a temblar síntoma de que pronto iban a correrse por completo.

Y así fué cuando minutos después Changmin se perdió completamente dentro de Jae haciendo que su esencia no pudiera mantenerse en su interior. Picarosamente mientras seguía dentro de él se las apaño para agarrar con su otra mano la de Jae y ayudarle a moverse sobre su miembro con más rapidez, su cuerpo comenzó a dar espasmos cuando sintió que se corria haciendo que todo quedara entre sus manos y el pecho de Changmin.

- No ví a estos salir del vestuario – se dijo Yoochun para sí mismo mientras calentaba en la pista de patinaje.

Prefirió no pensar en que estarían haciendo ya que podía imaginarselo perfectamente. Unos minutos después decidió que era hora de ir a casa, se puso el chandal encima de la ropa y se dirigió a su coche para ir a recoger a Yunho a la escuela. Tardó más o menos unos 20 minutos en llegar debido al tráfico y cuando llegó pudo observar que su novio estaba arreglando las facturas.

- Que ocupado estás – le dijo nada más entrar por la puerta.

- Chunnie ¿qué haces aquí? – preguntó.

- Bueno, estaba cansado de entrenar así que vine a recogerte.

- Y ¿los chicos? – le volvió a preguntar mientras recogía de la impresora unos papeles.

- Los perdí de vista en los vestuarios, y a saber... en fín, no querrás saberlo – le respondió mientras hacía un gesto negativo con la cabeza.

- Ya... estos dos siempre están igual, algún día los pillarán ya verás.

- Yo no digo nada – y después ambos se echaron a reír.

Una vez Yunho terminó de preparar todos los papeles, recogió y cerró la escuela para dirigirse a casa con Yoochun. Estaban siendo unos días bastante estresantes, pero era lo que solía ocurrir cuando una empresa se habría y había que preparar toda la puesta en marcha. Apenas había tenido tiempo para ir a patinar un rato, ya que como hobbie aún seguía haciendolo, era demasiado difícil no subirse a una pista de hielo después de todo lo que había vivido en ellas. Y si pudiera pedir un deseo, volvería a hacerlo en el Campeonato Nacional.

Soltó un gran suspiro que llamó la atención de Yoochun. Sabía que algo le pasaba y si él no le preguntaba, seguramente se quedaría sin saberlo.

- ¿Pasa algo? – le preguntó mientras Yunho seguía mirando la carretera.

- Ah, no es nada, tranquilo.

- ¿Seguro? A mí no me lo parece – le volvió a decir – anda, dime que es lo que te pasa.

- Si te lo tengo que decir con sinceridad... te envidio.

- ¿Me envidias? – preguntó Yoochun algo confundido.

- Sí, dentro de una semana es el Campeonato, y me hubiera gustado tanto estar allí...

- Lo sé, pero...

- No tranquilo – sabía perfectamente que Yoochun no podía hacer nada así que intentó tranquilizarle – supongo que se me pasará, además tu no puedes hacer nada.

Aunque en realidad, si que podía, y después de unos días pensando algo... en aquel lugar, ese mismo día iba a hacer que Yunho fuera la persona más feliz del mundo, aunque este ahora mismo no se imaginara nada de lo que iba a hacer.

Llegaron a casa y Yoochun fué directo a la ducha, y cuando terminó se puso la ropa de estar por casa, para observar que Yunho le esperaba tumbado en el sofá, andaba perdido mirando su móvil, así que Yoochun se puso en el respaldo y le asustó. Casi se muere de la risa cuando Yunho se cayó al suelo del susto que le había dado.

- ¿Estás loco? Me matarás del susto algún día – protestó.

- Sino estuvieras tan distraido... – dijo sin parar de reírse.

- No estaba distraído, estaba revistando unos documentos que me ha mandado mi agante.

- ¿Qué es? – preguntó su novio con seguridad.

- Es la copia de la denuncia que se llevará a la policía y ante el juez, se mostrará en TV.

- En ¿TV?, pero... ¿no será demasiado arriesgado? – le volvió a preguntar mientras se sentaba junto a Yunho en el sofá.

- No si lo hacemos el día del Campeonato Nacional, tú no tendrás peligro de ser dañado por ese cabron y de paso todo el mundo será consciente de lo que ha hecho – le respondió enseñandole el documento.

- Vaya... eso no lo había pensado...

- Esa será nuestra oportunidad, así que tranquilo – 
Yunho le sonrió y paso su mano por las mejillas del chico.

Por fín todo estaba preparado, el día del Campeonato iba a ser muy importante en la vida de ambos, pero desde luego iba a ser el comienzo de su nueva vida, tal y cómo ellos iban a soñar, tal y como ellos querían, sin que nadie les dijera que tenían o que no hacer. Yoochun se puso nervioso con tan sólo pensarlo , pero ahora, ya estaba preparado para afrontar todo aquello con valentía.

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