Love In The Ice: cap 5

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Deseos.

Y allí se quedó, impasible por unos segundos, pensando en que podía hacer. Ni siquiera estaba seguro de poder dejar pasar la oportunidad de sentir a Yoochun tan cerca de su cuerpo, ni siquiera se paró a mirar donde se encontraban los dos, lo único que le importaba es que un gran deseo por tenerlo entre sus brazos inhundó todo su cuerpo. Sin que apenas Yoochun se diera cuenta, Yunho amarró su cara entre sus manos y le beso, le besó apasionadamente dejando al chico completamente perplejo.

Al principio Yoochun se sorprendió pero después, segundos después dejó que los labios de Yunho lo invadieran completamente, sentir el roce de su lengua lo puso caliente en un instante y por todo su cuerpo empezó a recorrer un deseo que jamás creyó sentir. ¿Seria un sueño? Eso era lo que le había pasado antes, pero ahora, tenía a Yunho delante de el, a sólas y casi desnudo y sabía perfectamente que no, no era un sueño, era toda una realidad.

Cuando Yunho se separó de sus labios le miró a los ojos y vió en el la mejor mirada que jamás le habían podido dedicar. Lo deseaba y de que manera, tanto que sería capaz de quedarse allí horas y horas. El agua seguía cayendo sobre ambos y debido a lo caliente que estaba hacía que sus cuerpos expiraran vapor.

Segundos después Yoochun no pudo esperar más, dió un empujón a Yunho para dejarlo empotrado en la pared y con sus manos le quitó la unica prenda que cubría su cuerpo. Era como si tuviera el cuerpo poseido completamente por un deseo, tan ardiente, que le daba exactamente igual todo lo demás. Le miró a los ojos para hacerle ver que lo deseaba con toda su alma y un escalofrio le recorrió todo su cuerpo al recibir una maravillosa sonrisa a cambio. Después fué el quien le besó dulce y amorosamente, hundió sus labios completamente en el y pocos segundos después estaba deleitandose como loco con el cuello de Yunho. Ambos jadeaban y suspiraban de placer, se deseaban y no podían siquiera esperar a estar en un sitio más privado.

Cuando sus dos miembros se rozaron dolorosamente, sabían que tenían que poner remedio a aquella situación. Yoochun arrastró su mano por el cuerpo de su compañero hasta llegar al miembo excitado de este, haciendo que Yunho soltara un gruñido para acompañar con su propia mano los movimientos que Yoochun estaba dando.

- ¿Sabes? Siempre deseé tener te bajo el poder de mis manos... Yunho – dijo el chico deseoso en voz baja.

- De... ¿verdad? – ante tal placer que estaba sintiendo, Yunho casi era incapaz de responder.

- Ajam... – le respondió con una sonrisa picara en la cara – y no sabes las ganas que tengo de deleitarme... ahí abajo... con mis labios.



Esas palabras hicieron que Yunho soltara un respingo. Con su mente completamente en blanco se dejó llevar por Yoochun, que poco a poco bajaba por todo el cuerpo de Yunho hasta llegar a su miembro y meterselo completamente en la boca. Empezó a juguetear con su lengua y segundos después notó como las manos de Yunho se aferraban contra su cabeza, le agarró del pelo fuerte y pasionalmente y en ese instante supo que iba a ser capaz de llevarlo al mismo paraiso. Continuó así, suave y pasionalmente hasta que consiguió que Yunho se corriera completamente. Se limpió sus labios y subió hasta quedar enfrente de Yunho nuevamevente. Vió como estaba sudando y como el agua le recorria por todas partes a la vez. Volvió a besarle, quería sentir su lengua una vez más, tomar esa saliba caliente entre sus brazos, realizar todas las fantasias que años atrás había soñado con y quería... quería entrar dentro de Yunho y correrse como nunca en su interior y hacer que el hiciera lo mismo con él.

Todas las “relaciones” que Yoochun había tenido no habían sido completamente satisfactorias ya que el era el único que podía disfrutar estando dentro de alguien y la verdad es que deseaba con todas sus ganas que alguien lo invadiera así, completamente, hasta lo más fondo de su interior.

- Yunho, te deseo... quiero... quiero que lo hagas.

- ¿Que haga...? – dijo Yunho arqueando una ceja.

- Que te metas dentro de mí hasta que me rompas por dentro.

Aquella afirmación lo dejó completamente paralizado, parecía como si Yoochun jamás hubiera tenido sexo de esa manera y la verdad es que puso a Yunho un poco nervioso. Pero al ver la cara del chico con las mejillas algo sonrojadas le produjo sentir un deseo tan grande que sería capaz de matarlo a orgasmos si hiciera falta.

Lo cogió entre sus brazos y lo obligó a salir de la ducha hasta llegar al suelo de aquel vestuario.

- Auch... – protestó Yoochun al golpearse la cabeza con el sueño – que burro eres.

- No lo sabes tu bien...

Y poco después Yoochun estaba aprisionado entre el suelo y el cuerpo de Yunho. Obligó a que Yoochun levantara una pierna y quedó completamente expuesto ante el. La respiración de Yoochun se volvió entrecortada a la expectativa de ver lo que iba a hacer su “amante”, si es que podía llamarsele así, y a decir verdad no tardó en comprobarlo. Yunho introdujo su duro miembro dentro del chico con una fuerte embestida dejando paralizado a Yoochun, lo amarró fuerte de la cintura para hacer que con cada movimiento le sintiera más. Notó como su miembro se deslizaba y entraba con soltura y decisión dentro de él.

- Ahh... Yunho... así... así... – Yoochun apenas podía vocalizar mientras gemía debido al placer que estaba sintiendo.



Incluso aquellos movimientos hacían que se estuviera perdiendo, su vista estaba mareada, todo el estaba temblando y Yunho, Yunho simplemente seguía saciando su pasión con el chico. Vió con sus propios ojos como el deseo le invadía completamente así que enterró de nuevo sus labios en la boca de Yoochun mientras seguía escuchando sus jadeos, a los cuales Yunho estaba acompañado. Siguió deleitandose en el interior del chico, una y otra vez, cada vez más fuerte. Con una de sus manos agarró de nuevo el pelo de Yoochun fuertemente.

- Dime que te gusta... – exhaló en voz baja en medio de sus gémidos.

- Yunho... yo... yo... me encanta – tuvo que echarle fuerza para pronunciar esas palabras ya que apenas podía respirar.

Si cabe, aquellas palabras hicieron que la pasión le inhundara aún más. Se incorporó un poco quedando medio de rodillas mientras Yoochun seguía ahí tumbado. Yunho le miró a los ojos y después se mordió los labios casi incuso hasta hacerse sangre. Verle así de ruborizado, lleno de sudor y gimiendo como un loco le hacía querer más y más, así que no se lo pensó dos veces y atrapó el miembro de Yoochun entre sus manos para después comenzar masturbarle.

- AHHHH! – el gemido de Yoochun incluso hizo eco en aquellos vestuarios.

Mientras Yunho seguía moviendose siguió acompasando aquellas embestidas con su mano deleintandose con el miembro grande y duro de su compañero, aquel que ahora mismo estaba completamente bajo sus pies. Movio su mano fuerte y rapidamente a sabiendas de que Yoochun no tardaría en correrse, pero es que el tampoco iba a tardar en llegar. Notó como miles de escalofrios recorrían todo su cuerpo y este comenzó a temblar. Sabía que dentro de poco llegaría al orgasmo así que se preparó para ello mientras seguía moviendo su mano.

Pocos segundos después notó como su miembro explotaba en el interior de Yoochun haciendo que incluso el trasero de este quedara empapado con su semen. Mientras se volvía loco y esperaba en su interior puso su otra mano libre sobre el pecho del chico y continuaba moviendo su mano escuchando como gemía. Y Yoochun no tardó mucho más en correrse tambien dejando todo su ser en el pecho de Yunho. Estaba exhausto y no podía apenas respirar, era la primera vez que había tenido sexo así y dios mio que no fuera la última.

- Gra... gracias – se atrevió a decir.

- ¿Gracias? – preguntó Yunho – creo que estas cosas no se deberían de agradecer.

- Yo... es que... – Yoochun no sabía como decirlo.

- Tranquilo, lo sé... se que acabas de tener algo que nunca habías tenido ¿verdad?

- ¿Cómo lo sabes? – preguntó Yoochun curioso mientras sintió como Yunho dejaba caer la cabeza sobre su pecho.

- Se reconocer ese tipo de cosas...

En la cara de Yoochun se dibujó una sonrisa. Era increible, había hecho el amor con Yunho, aunque no sabía si podía llamarse exactamente así, ni siquiera sabía si iba a haber una próxima vez. Pasaron unos minutos, ambos en silencio, escuchando su respiración y a la vez sonriendo como si fueran dos adolescentes que acababan de enamorarse.

Yunho se levantó para después sentarse y Yoochun hizo lo mismo. Ambos se miraron y sonrieron. Después Yunho acarició una de las mejillas sonrojadas de su compañero.

- ­La competición aquí ya ha terminado ¿que vas a hacer cuando vuelvas a Seúl? – le preguntó Yoochun de forma curiosa.

- ¿Cuando vuelva a Seúl? – puso cara curiosa y se poso un dedo en sus labios haciendo como que pensaba.

- Va... dímelo, tan sólo espero que podamos vernos – suspiró. Entonces Yunho se inclinó para quedarse justo delante de la cara de Yoochun.

- Cuando vuelva a Seúl pienso ir todos los días a tu casa y hacerte el amor hasta que quedes exhausto de placer.

- Esto... – Yoochun se había quedado sin palabras. Pero a decir verdad, sabía que el tambien quería hacer lo mismo con Yunho.

Por dentro se sintió nervioso, nervioso como un adolescente porque era la primera vez que había podido estar con Yunho de esa manera, pero la verdad es que el era igual o peor que su compañero, en lo que se refiere a temas amorosos y como no, al sexo. Muchas veces le habían hechado en cara que era demasiado brusco, pero ahora sabía que podría dar rienda suelta a todo su ser.

Y no tardó en hacerlo, se mordió los labios para después llevar su mano por todo el pecho de Yunho hasta llegar a su miembro, que no tardo en ponerse erecto y duro debido al roce. A pesar de que minutos atrás habían acabado derrotados ya tenían ganas de sentirse de nuevo. Pero ahora, esperaría a que Yoochun dejara volar toda su imaginación ya que Yunho sabía perfectamente que el chico no era sumiso ni mucho menos.

Y así fué, sin saber como, acabó apoyado en uno de los bancos y con Yoochun a su espalda, amarrandolo fuertemente por la cintura mientras dejaba como el chico se metía completamente dentro de él.

- Agh! – se atrevió a gemir lo más fuerte que pudo mientras Yoochun le poseía completamente.





Había acertado completamente, Yoochun era exactamente igual que el, dulce pero a la vez lo más apasionado posible y no era nada suave en sus movimientos, cosa que Yunho le encantaba, le gustaba que lo llevaran completamente al extremo y Yoochun, lo estaba consiguiendo con creces. El chico apoyó su cabeza en la espalda del chico mientras llevaba ambas de sus manos hasta el miembro de Yunho que gritaba locamente que lo tocaran.

Mientras se movía una y otra vez en su interior se atrevió a morder la espalda de Yunho, haciendo que este exaltara de placer mientras Yoochun sonreía al ver la marca que le había dejado al chico. Movió fuertemente sus labios mientras seguía deleitandose completamente en su interior. Yunho no tardó mucho en correrse y empapó completamente las manos de su compañero. Satisfecho Yoochun poco después llevó sus manos hasta los hombros del chico para hacer que con sus embestidas pudiera entrar mucho más dentro de él. Se movió rápida y fuertemente hasta que consiguió correrse completamente y hacer que su cuerpo estallara de placer.

- Ahh... dios... eres increible... – dijo mientras caía derrotado sobre la espalda de Yunho.

- Y tu eres – y Yunho sonrio – maravilloso.

Resultaba gracioso ver como había terminado aquella tarde de pasión. Dentro de la cucha con el agua caliente corriendo por sus cuerpos, así como había empezado.



3 horas después en un restaurante.

- Aquí pasa algo... – dijo Changmin curioseando.

- ¿Y que debería de pasar? – respondió Yunho con una pregunta.

Jaejoong se quedó mirando completamente a Yoochun y lo observó de arriba de abajo. Algo había cambiado en el, ya que en su opinión se veía espectacular.

- Estos dos se han enrrollado – soltó dejando a Changmin perplejo.

- ¿Qué? – preguntó este último – vosotros dos habéis.

- Aish Changmin, tu tan inocente – comenzó a bromear Yunho – pues sí, hemos estado juntos.

- ¡¡Hallelujah!! – gritó Changmin mientras se ponía una mano en su cabeza – no sabes los dolores de cabeza que me has dado con que si “es que odio a Yoochun”, “es que sino fuera tan idiota se ganaría a todo el mundo con lo guapo que es”, “es que ahora me cambio de habitación y a los cinco minutos decido que no”...

- ¡Changmin! ¿Estás tonto? – le increpó su novio.

- Yo... ¿de verdad pensabas eso de mí Yunho?

- Tu lo has dicho, lo pensaba, así que ahora da igual.

- Eso eso – dijo Changmin – ahora a disfrutar de vuestra compañia y ya sabéis – carraspeó – daros mucho gusto al cuerpo.

- Dios mio... que novio que me he hechado – dijo Jae haciendo un gesto negativo con su cabeza.

- Pues el mejor novio del mundo ¿a que sí? – respondió este sacandole la lengua.

Los cuatro empezaron a reír y después disfrutaron de una noche maravillosa entre risas y bromas. Al dia siguiente tenían que recoger todo para volver a Seúl y seguir entrenando para los futuros juegos que estaban por venir.



A la mañana siguiente.

- ¿Cogiste todo?

- Si Yoochun, tranquilo no me olvido de nada.

- Espera – dijo cogiendo su camara de fotos – hagamonos una foto juntos.

Después de una hora ya estaban listos para dejar aquella habítación. Era increible como en apenas tres semanas había cambiado tanto su relación. Pasaron del odio a lo que se podía llamar una “relación” y aunque no sabían si se les iba a dar bien, los dos tenían ganas de intentarlo y de luchar por lo que querían juntos.

Seguían siendo rivales en la pista de patinaje, pero segun su pensamiento aquello no iba a ser un impedimento para que estuvieran juntos.

O ¿Sí?...

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