Deadman Walking: epílogo

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6 meses después.

Hacía apenas un mes que a Yunho le habían dado el alta en el hospital y aunque todavía le costaba andar y tenía que ayudarse de un bastón decidió volver de nuevo al trabajo. No pasó día desde que volvió a despertar en que no pensara en si volvería a verle, su casa se veía solitaria sin él y todavía no era capaz de aceptar el verse sólo, pero al menos había conseguido acostumbrarse. Cuando llegó a la revista todos le recibieron entre aplausos y por primera vez en mucho tiempo se sintió avergonzado, se sentía como un niño que volvía a nacer puesto que su recuperación no había sido nada fácil.

Cómo le habían dicho en el hospital en su cara quedó una gran cicatriz que iba desde el exterior de su ojo izquierdo hasta su barbilla, e incluso había perdido algo de visión en él. Tenía miedo de no poder volver a hacer fotografías como lo hacía antes pero al menos podía dar las gracias de no haberse quedado completamente inútil. Caminó despacio hacia su despacho y observó que estaba exactamente igual que hacía unos meses atrás, después se sentó aliviado en su mesa y se puso a rebuscar en las cosas que había encima de esta.

Y para su sorpresa vio los recortes de periódico que Kibum le dio cuando estuvieron investigando la muerte de Changmin, ante esto no pudo evitar sonreír, ahora de forma tranquila. Cómo había cambiado todo en su vida gracias a esta historia y sobre todo gracias al amor que sentía por ese chico que un día apareció ante él llamándose Taegong.

Suspiró sin poder evitarlo al recordar todo aquello, pero ahora ya no le dolía el corazón como antes, era capaz de recordarle sin derramar ni una lágrima, y eso ya era un gran paso. Se echó hacía atrás mientras peinaba un poco su cabello y sonó el telefonillo de su despacho.

- Dime Kibum – respondió sonriente.

- Tienes trabajo Yunho, ¿estás listo? – le preguntó su amigo.

- Vaya... si que me ponéis pronto a trabajar – Yunho suspiró mientras el miedo comenzó a aparecer en su cuerpo – supongo que es hora de volver...

- Tranquilo, lo harás bien, un buen fotógrafo nunca pierde su toque, te espero para almorzar y luego vamos hacía el estudio ¿vale?

- Está bien
– y Yunho colgó el teléfono.

Después se levantó despacio y fue hacía su estantería pare coger una de sus cámaras. Sus manos comenzaron a temblar pero intentó respirar hondo para calmarse, tenía que hacer de tripas corazón y volver a dedicarse a lo que realmente sabía hacer, aunque tuviera miedo. Siempre había sido un fotógrafo genial y aunque ahora no pudiera percibir el mundo con tanta claridad, en realidad siempre lo había visto tal y como era a través de su cámara. Al fin y al cabo su vida no iba a cambiar demasiado ¿verdad?

Cuando terminó de preparar todo, cogió su mochila donde guardaba la cámara de fotos y fue hacía el piso de abajo para encontrarse con Kibum al que abrazó con alegría. Se sentía bien volver a estar en casa, ya que su vida había sido un completo caos durante su recuperación. Más de una vez había soñado con su amor, como si estuviera de nuevo a su lado y en verdad, a pesar de todo lo estaba cada día, pero ahora de una forma distinta. Se puso unas lentillas que le ayudaban a ver algo mejor, mientras Kibum le observaba curioso intentando comprender como podría sentirse su amigo ante la idea de volver a trabajar.

Después, juntos fueron hacía la cafetería y pidieron algo de almorzar mientras algunos de sus compañeros iban a saludar y hablar con Yunho. Todos lo notaron bastante diferente y es que aquel accidente había hecho que su forma de ser cambiara por completo, a pesar de que intentaba mostrar a todo el mundo una sonrisa... estaba claro que en este momento de su vida la felicidad no conocía hueco en su interior.

- ¿Cómo estás? – preguntó Kibum haciendo que Yunho volviera a reaccionar.

- Bien... supongo.

- Escucha
– Kibum estiró su brazo para coger la mano de su amigo – todo se arreglará, ya lo verás... el amor no se acaba con él.

- Ni siquiera pude despedirme y yo sé que tenía que marcharse, pero ojalá no hubiera sido de esa manera
– continuó Yunho entristecido.

- Quien sabe si tendréis la oportunidad de reuniros de nuevo Yunho, ten fé.

- La fe se marchó de mi corazón el mismo día en que le perdí, ya no confió en ello Kibum, quise arriesgarme con algo que no podía sujetar con mis manos y aunque luché, acabé perdiéndolo todo
– Yunho comenzó a remover su café con la cucharilla.

- Bueno, todo se arreglará – Kibum apenas podía ser capaz de consolar a su amigo.

Y la conversación no se alargó mucho más, simplemente ambos cambiaron de tema, durante su almuerzo hablaron de cine, deporte... intentando evitar completamente el tema Changmin/Taegong, ya que aún resultaba demasiado doloroso de recordar para Yunho.

Los minutos pasaron hasta que llegó el momento de afrontar uno de los momentos que más había temido desde que despertó aquella mañana, la vuelta al trabajo. El coger una cámara y comenzar a fotografiar, el volver a su vida y a aquello que más le gustaba hacer. Con paso firme pero a la vez nervioso fue acompañado con Kibum hasta el estudio del ala este de la revista, donde tendría lugar una sesión de fotos con un joven que había saltado a la fama inesperadamente al haber participado en la película del año en Corea.

Todo el mundo hablaba de aquella película y de aquel chico, pero Yunho no había tenido tiempo ni de verla ni de interesarse por cosas como aquellas, así que no sabía siquiera como se llamaba, tan sólo Kibum le había contado que poseía una mirada que encandilaba a todas las cámaras con las que se había encontrado, y que sería la noticia principal, cómo no, del Korean Dream Times del mes de Mayo. Entro despacio intentando que no se le notara que se sentía como si fuera su primer día, su asistente le cogió la cámara que posteriormente iba a ser colocada en el atril y justo después, Yunho fue a beber un poco de agua. Al terminar observó cómo los estilistas estaban terminando de maquillar al chico al que le iba a hacer la sesión de fotos.

- ¿Preparado? – le preguntó Kibum.

- Sí, ahora me siento mejor gracias – Yunho le dió la mano y después fué con paso firme hacía donde estaba su cámara.

La cogió con ambas de sus manos y miró por el objetivo para ajustar la lente al espacio, la luz y a la lejanía en donde se encontraba el escenario principal. Sintió como sus manos comenzaban a temblar a la vez que su corazón comenzaba a latir de forma nerviosa, una sensación un tanto extraña para él, pero era una sensación que ya había sentido antes... tiempo atrás cuando se encontró en una situación parecida.

Yunho cerró los ojos y suspiró intentando calmarse, seguramente serían los nervios de volver al trabajo después de tanto tiempo, o al menos era lo que su mente quería creer.

- Preparados... – gritó una de las personas que se encontraban allí.

Entonces, mientras Yunho seguía probando su cámara los estilistas abandonaron el escenario y quedó aquel chico en solitario, sentado en un taburete, el cuál poco después apartó a un lado para terminar de arreglarse la ropa que llevaba puesta. El joven era alto, bastante alto y tenía el pelo teñido de un color marrón anaranjado, y pocos segundos después fue cuando Yunho recibió aquella descarga conocida en su corazón, cuando simplemente subió un poco la cámara para ver a aquel chico que ya le miraba sonriente.

Se sintió paralizado, como si apenas pudiera respirar, agarró fuerte su cámara de fotos pero no pudo evitar levantar algo la cabeza para ver al joven con sus propios ojos.

Esa mirada, ese gesto, esa sonrisa... le había impactado por completo en el corazón. La mente de Yunho se quedó completamente en blanco y pareció como si todo a su alrededor hubiera desaparecido poco a poco. Entonces sintió como se adentraba en un hermoso sueño donde, de nuevo allí estaban, su amado hombre acercándose despacio hacía él para darle un dulce beso en los labios. Yunho sonrió, con una sonrisa que ocupó cada rincón de su cara, y entonces volvió de nuevo a la realidad.

- Encantado – le dijo el chico sonriente –me dijeron que eres el mejor fotógrafo de Corea, es un honor.

- Encantado...


Yunho miró de nuevo por el objetivo, mientras comenzaba a hacer fotos de manera nerviosa intentando comprender que era lo que estaba pasando en su corazón.

- ¡Shim Changmin! – gritó un hombre – vamos... eres el actor del momento, demuéstralo.

- Si jefe
– respondió este sonriente antes de volver a posar.

La calidez que en ese momento sintió el corazón de Yunho le hizo sonreír mientras volvía a ser la persona que había sido meses atrás, aquel fotógrafo que se enamoró del amor de su vida haciendo una sesión de fotos con él. Y hoy, meses después, su vida había vuelto a comenzar de la misma manera que lo hizo por aquel entonces...



En algún momento cuando Yunho estaba en coma.

- ¿He muerto?
– preguntó.

- No, simplemente estás dormido – respondió un chico sentándose a su lado en el banco de el lugar que ocupaba sus sueños.

- Entiendo – Yunho giró su cara para ver a Changmin a su lado - ¿Por qué nunca me dijiste que eras tú?

- Taegong simplemente fué un nombre, siempre fuí yo quien estuvo contigo.

- Siento no haber podido salvarte mi amor
– volvió a decir Yunho totalmente apenado.

- Te equivocas Yunhie, si que me has salvado – Changmin cogió su mano para apretarla fuertemente.

- Pero te vas...

- Tengo que irme, ya no es posible que mi cuerpo este en este mundo
– justo después de aquello se acercó a los labios de Yunho y los besó con suavidad.

- Entonces – dijo este justo después de separarse de Changmin - ¿no volveré a verte nunca?

- Mi alma volverá a encontrarte, lo prometo...


Changmin desapareció justo en ese momento, y pocas horas después Yunho iba a despertar del coma, sin recordar lo que había visto en sus sueños, pero completamente listo para vivir de nuevo. Vivir una vida cuyo destino se había vuelto a reescribir, dándole la oportunidad de guardar sus recuerdos, los cuales volvería a convertir en realidad en el momento en que, como estaba predestinado, su alma siendo Yeonhoon en el pasado y Yunho en este presente se reencontrara con la persona con la que iba a vivir por el resto de sus vidas, Shim Changmin.

FÍN.

6 comentarios:

  1. Aigo!~

    Esta es una historia genial ^ u ^ me encanto y no se me dio mucho miedo cuando lei la ultima parte en lo del coche = ^ o ^ = se lo conte a mi hermana y le dio miedo tambien lo se soy miedosa pero pos imaginarselo kekeke ah!~ a mi hermana ya tambien la estoy comvenciendo para que lo lea me hubiese gustado saber que fue de Yeohmin y quien hubiese sido en el presente ~ u ~

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  2. Por otra parte el final estuvo genial sino hubiese ya un oceano de lagrimas en mi habitacion, muy buen fico = ^ u ^ = por cierto mori con las escenas de pasion >.<

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  3. abigail ☆2/04/2013

    Me alegra que changmin haya podido regresar con yunho
    Me encanto toda la historia estuvo genial
    ヽ(^o^)丿 gracias

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  4. Ohh yo pensaba que Yunho no recordaría para nada a Changmin, pero por lo visto fue solo el sueño lo que no recordó.Osea quiere decir que todo volvió al tiempo de aquella seción fotográfica y Yunho tendría que conquistar a Changmin porque él.no recuerda nada. Waoooo me encantó de inicio a fin, toda la historia me preguntaba como pudo haberlo matado si lo amaba tanto, cobarde y todo, pero lo amaba. Al menos el Yunho del presente es más osado y no le importa el qué dirán. Mi duda es si el actor Shim Changmin tiene otro aspecto? Y empezar un nuevo amorío justamente como había sido antes, en una sesión fotográfica..
    lo importante es que esos corazones están juntos de nuevo. Fue una historia genial que me hizo brotar algunas lagrimillas por el final. Gracias x compartir :)

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  5. Me encantan tus relatos, sos una auténtica escritora! Me gustaría poder seguirte en tu blog como lectora invitada!

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  6. Al final ChangMin pudo salvar su alma y saber la verdad sobre su propia muerte. Yeonhoon no fue su verdugo, sus propios recuerdos se habían tergiversado producto del despecho y decepción que sentia al momento de su muerte.

    Que bueno que tuvieron una nueva oportunidad, se amarse sin reparos. Empezar de cero, sin miedos, sin rencores, sin cobardia.


    El hermano de Yeonhoon, el verdadero homicida, al parecer no recibió ningún castigo por su crimen. Me hubiera gustado saber que finalmente pago por sus crímenes, ChangMin, su hermano de alguna forma también murio por su culpa. Al menor no consiguió asesinar el amor que se tenían.

    Excelente historia! !

    Me mantuvo expectante hasta el último capítulo! !

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