Changmin Vs Jiji

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Titulo: Changmin Vs Jiji
Autor: Rose
Pareja: Changmin x Jaejoong x Jiji (?)
Genero: Humor, slash
Extensión: Oneshot

Aclaraciones: Este fic esta narrado enteramente desde la perspectiva de Jiji, una de las mascotas de Jaejoong.

Nota Especial: Hasta el momento hay un gran interrogante respecto a cual es el sexo real de Jiji, hasta que saliera en ‘Come on Over’ yo estaba convencida que era gato, ya que según las fans en twitter el se refería a su mascota como ‘él’ pero luego al verlo en el COO note que JJ se refería a Jiji como “ella” así que desde entonces creo que es gata. Los subtítulos en ingles del documental son del mismo C-jes, así que no se si fue un error, el caso es que en este fic me aferrare a eso y seguiré creyendo que Jiji es una chica… al menos hasta que Jaejoong nos saque de la duda a todas xD
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×××

En el transcurso de mis vidas he estado en muchos lugares, he acompañado a personas importantes para la humanidad, he vivido en cualquier parte del mundo y he saboreado todas las clases de comidas que podía desear. Ya entrada mí séptima vida quería un poco de tranquilidad, deseaba un humano reservado y capaz, que se dedicara a alimentarme sin buscar más que compañía, quizás un anciano, los ancianos son bastante atentos y no necesitan demasiadas muestras de cariño. En todo caso, quería un hogar tranquilo, ya estaba demasiado vieja y cansada de todo como para soportar algún mocoso. A pesar de que había evitado vivir como un gato casero durante mis pasadas rencarnaciones, supongo que decidí que este era el momento perfecto para probar ser uno.

He vivido en corea tres de mis siete vidas, las personas aquí no tienen demasiado interés en las mascotas, sin embargo no ha sido muy difícil el sobrevivir. Las montañas siempre han sido el mejor lugar para permanecer, pues abundan las personas solitarias que te darán comida solo por que te pasees por su techo una vez. Sin embargo, quería cambiar de ambiente y me decidí a ir a la ciudad.

Me encontré con esta tienda y fue fácil instalarme. Pase de ser un gato coreano regular a tener este pelaje gris y ojos amarillos en unos cientos de años, algo difícil de encontrar y por lo que logre llamar la atención de los humanos de la tienda de inmediato. Solo he permanecido aquí unos días y he llamado la atención, supongo que porque aun soy pequeña en apariencia y muchos de los gatos que están cerca de mi jaula llevan más de 6 meses sin nadie que los lleve a casa. Son gatos ordinarios, sin rencarnaciones, solo vivirán una vida así que no les importa el permanecer en este lugar y que les den comida gratis sin tener que hacer nada.

Debo decir que este tipo de vida me tienta, pero si quiero aprovechar lo que me queda antes de mi próxima rencarnación debo experimentar la vida domestica y finalmente parezco hallar al indicado. Entró por la puerta con un aire distintivo al resto de humanos –en su mayoría adolecentes- que se paseaban por ahí, era un hombre mayor, vestía de negro y tenia lentes oscuros, no era un anciano pero se veía serio. No apestaba a niños, así que probablemente fuese soltero y aquello me animo mucho.

Dio varias vueltas por la tienda con un papel en al mano, al parecer era una fotografía, empezó a arrastrar los pies y a mirar jaula por jaula con detenimiento, estaba cerca de mi cuando se detuvo en una de las jaulas aledañas a la mía, justo donde se encontraba un gato negro de ojos azules que era mi mayor amenaza desde que llegue a la tienda, pues solía llamar mucho la atención. Pero aquel gato también era ordinario, y por nada del mundo perdería a este humado en contra de el.

Expandí mis pupilas y lance un maullido cansino y corto, aun era pequeña y no podía maullar demasiado alto, pero solo me basto que se cruzara con mis ojos un segundo al escucharme para atraer su atención y volví a maullar y lo seguí mirando con los ojos dilatados.

El humano cayó rendido y me miró fijamente mientras levantaba el papel y lo ponía cerca de mi cara, maúlle de nuevo y el sonrió, llamando a la encargada de la tienda al instante y yo me vitoree por dentro… los humanos son tan fáciles de manipular.

Tomo poco tiempo para que me trasladaran de la jaula a un transportador, solo me había tomado unos cuantos días salir de la tienda, y me relaje mientras era llevada a un auto que se veía costoso y era asegurada en uno de los asientos traseros. Me imagine como seria la casa del humano, el se veía bastante bien pero no parecía ser rico, sin embargo con este auto empecé a sospecharlo. Lo único que en verdad deseaba de todo esto era que no hubiera niños o huiría de aquella casa de inmediato.

Este cuerpo aun estaba débil, por lo que logre adormitarme en el camino y solo desperté cuando el transportador fue movido y el humano me saco del auto. Por las rejillas pude observar que mi nuevo hogar estaba en un edificio bastante alto, y me intrigo mucho más cuando entramos al lobby del lugar, no parecía un edificio cualquiera. El humano entro de inmediato en el ascensor, luego de darle un saludo al portero, subimos varios pisos hasta que el ascensor se abrió y nos encontramos en un pasillo. El humano se mantuvo de pie a una puerta, rápidamente levanto un control que se encontraba a un lado de la manija y marco algunos números y luego giro la perilla de la puerta que nos dio acceso completo al interior del lugar.

Puedo decir que era un lugar decente, había estado en hogares ricos en mis vidas anteriores y aunque este no era la gran cosa, por lo ordenado limpio y brillante que se veía todo, probablemente este era el apartamento de un soltero bien posicionado.

Aquello me hizo tranquilizarme, pero también note que el humano que me traía me dejo sobre una mesa y luego se adentro en el lugar mientras llamaba una y otra vez el mismo nombre:

-Jaejoong-sshi, Jaejoong-sshi, ¿estas en casa?... lo he encontrado, justo la raza que buscabas.

Fue entonces que comprendí que aquella persona que me había traído no seria mi dueño, y de inmediato me sentí intrigada por saber quien era realmente el humano que me cuidaría y permanecí expectante hasta que el otro humano desapareció en un pasillo.

Solo había silencio en aquella casa y un escalofrió me recorrió las patas mientras me acercaba mas a la rejilla para intentar ver un poco mas allá. Justo cuando logre acercarme por completo me encontré de frente con unos enormes ojos negros que me apuntaban y una sonrisa perlada acompañada de una risa tonta que me puso los pelos de punta. Retrocedí lanzando un gruñido mientras la rejilla era abierta y una mano se colaba en mi jaula:

-Hyung, es muy lindo… –le escuche decir, aquella voz era ronca y baja casi como un globo espichándose y aquello me llevo a hundirme un poco mas en mi jaula huyendo de su agarre-No puedo alcanzarlo –murmuro, metiendo su brazo entero y entonces sentí su dedo contra mi espalda, automáticamente me lancé a arañarlo, pero mis garras eran pequeñas e inútiles aun y no pude hacerle daño alguno, y finalmente el pudo agarrarme.

Cuando me sacó pude verlo con más claridad, no era un monstruo como primero lo había visto, tenía un par de ojos enormes y alargados y una cara extraña si, pero no desagradable, me sonrió y me apretujo contra su pecho y luego acaricio mi espalda con sus dedos:

-¡Es adorable Hyung! ¡Muy lindo!

-Linda, es una gata –murmuro el humano que me había traído y que observaba al otro humano que me sostenía-

-Debió ser difícil, gracias por el trabajo duro… -sonrió, apretándome sin querer un poco mas-

-No es nada –sonrió de vuelta- aquí esta un libro que me dieron en la tienda, y en esa bolsa se encuentra el alimento que debe darle, aun es pequeña así que dormirá mucho- espero se lleven bien.

El humano ahora me levanto en el aire y me observo con detenimiento, su cabello era distinto al de la mayoría de humanos que veía a diario, tenía un color claro, rubio, y caía casi completamente en su frente. Era delgado y pálido, pero al menos era más alto de lo que pude ver a primera mirada y no daba tanto miedo como sospeche. No me detuve a pensar demasiado, conviviría con el unos cuantos días y vería que tal se comportaba. Era soltero, y no olía a niños, aunque era joven solo esperaba que no fuera demasiado fastidioso.

Y así empezaría mi nueva vida como gato domestico…

×××

Al día siguiente desperté en una habitación, era grande al menos para mí, y estaba llena de toneladas de juguetes y peluches que salían de todos lados. Ubique mi caja de arena a algunos pasos de la cama en la que había dormido. Además del transportador en el que me habían traído, también había un recipiente de agua y otro más con alimento. No supe en que momento termine aquí, estaba tan cansada que me eche a dormir toda la tarde hasta el día siguiente.

Di algunos pasos por la habitación y halle la puerta, por suerte se encontraba entreabierta así que me encamine hacia afuera con cautela, cuidándome de no ser vista. Debía explorar este lugar para sentirme más segura y hallar las salidas en caso de que las cosas con ese extraño humano no funcionaran. Este cuerpo me impedia moverme como quería, aun no podía trepar demasiado así que supuse que debía esperar un poco hasta tomar mas fuerza, ya que me encontraba a varios pisos de altura y no podía hacer tonterías.

Luego de pasar por varias habitaciones al azar me halle en lo que era la sala, era el único lugar que recordaba y pude notar que el televisor estaba encendido y escuche algunos murmullos, no se si venir del televisor o del humano. Me acerque hasta quedar detrás del sofá, los murmullos eran muy leves así que me acerque hasta el costado del mueble y desde ahí pude ver mas claramente lo que hacia. Estaba tendido por completo en el sofá pero no parecía mirar la televisión, tenía el teléfono apostado a su oreja y hablaba en susurros muy bajos. No quise prestarle demasiada atención pero escuche entonces varios sonidos extraños, como quejidos uno detrás de otro.

No supe porque pero me sentí curiosa, si aquello era una manía debía percatarme de ella al menos, así que me escabullí con cuidado hasta que pude subirme un sillón pequeño, diagonal al sofá en donde se encontraba el humano.

Lo que vi me dejo congelada, el humano sostenía el teléfono con una mano pero la otra permanecía debajo de sus pantalones de chándal. Seguía susurrando y emitiendo esos sonidos agudos mientras la mano se movía debajo de su ropa.

-Desearía… mhm que estuvieras aquí haciendo esto tu mismo- alcance a escuchar por sobre el ruido de la TV y el sonido agudo de su voz – lo se, lo se hnmg… pero no es lo mismo… te extraño… ah~

No porque fuera una gata era estúpida, sabia que aquello que el humano estaba haciendo era satisfacerse y que al parecer aquello lo hacia gracias a la voz a la otra línea. Bizarro, si, pero he visto a humanos hacer cosas peores a lo largo de mi vida y no es como si estuviera exenta del apareamiento con siete vidas ya cumplidas.

-Te amo…~ -le escuche decir una ultima vez antes de que su cuerpo temblara en el sofá y el teléfono callera de su mano, respiraba agitado, y mientras estaba distraído con su propio asunto, decidí regresar a la habitación, después de todo, ya tendría tiempo para conocer el resto de manías de este humano y lo mejor que podía hacer en ese momento era descansar.

×××

Han transcurrido varios meses desde que estoy en esta casa, mi cuerpo finalmente ha tomado forma y he recurrido cada rincón de este apartamento aun sin salir de el. Mi convivencia con el humano me ha dejado varias opiniones.

Primero estaba el creer que no seria un tremendo fastidio siendo soltero, es como un niño medio adulto que siempre quiere jugar y perseguirme por todas partes con sus ridículos disfraces de animales que me ponen de punta. Siempre me esta apuntando con su celular o su cámara, y siempre esta rodeado de personas, incluyendo al sujeto que me trajo en primer lugar al que llama ‘Manager’.

La ventaja de todo y la razón por la que he soportado estar aquí hasta el momento es que su presencia en la casa es bastante esporádica, siempre se ausenta por días o regresa muy tarde, algunas veces me lleva con el, como esa vez en la que me llevo a un lugar y empezaron a tomarme fotos mas humanos extraños o me deja con su familia que es igual de fastidiosa que él. Su color de cabello cambia mucho, muchas veces no logro habituarme a un color cuando cambia a otro, vive todo el día con el teléfono en la mano y aunque aquello logra distraerle de mí, cuando se aburre de ello me persigue y no tengo mas salidas que defenderme.

Cuando mis garras crecieron pude marcar su piel un par de veces, infortunadamente me coloco estas extrañas cosas de plástico que son vergonzosas y que me deja solo con mis dientes como arma en contra de su acoso.

La única cosa que no cambia son las llamadas misteriosas, dos o tres días a la semanas alguien lo llama por las noches y el realiza su proceso de autosatisfacción algunas veces, o solo se pega a aquel teléfono por horas, también recibe esa llamada en otros horarios. Puedo reconocerlo, pues cada que contesta el teléfono por cualquier asunto siempre mantiene un rostro sereno y despreocupado, pero cuando recibe esa llamada siempre una sonrisa se dibuja en su rostro, su tono de voz cambia y no deja de hacer muecas estúpidas con la boca. Me enferma, pero al menos aquello lo distrae y me deja en paz.

-Jiji-ah ¿Dónde estas? –escuche su voz desde el pasillo, me levante de la cama y de inmediato mire a todos lados en la habitación, observe algunos peluches amontonados y me escondí debajo de ellos mientras observaba por un pequeño espacio sus pies cuando entro a la habitación. Se movió de un lado a otro y seguía llamándome, pero me mantuve quieta y oculta hasta que su teléfono sonó:

-¿Yoboseo?... –escuche el sonido de su risa y entonces se apoyo en uno de los estantes deteniendo su búsqueda de inmediato. Me moví un poco para mejorar mi campo de visión, y pude observar aquella sonrisa estúpida en su cara y adivine de inmediato quien le llamaba:

- ¿Qué? ¿Hoy? P-Pero ¿Por qué tan de repente? –Su expresión cambio, parecía algo confundido- sabes que no puedo ir a recogerte y mucho menos en un lugar publico… ¡Por supuesto que quiero verte!... lo se, lo se… déjame pensar… -se paso la mano por el pelo y empezó a dar vueltas por la habitación- Si puedes esperar hasta la madrugada, no se, ir a visitar a tus padres y luego pasar, a esa hora las fans ya se han ido a casa… si, sabes que iría a cualquier lugar pero es mas difícil para mi salir sin que me sigan, es mi casa y es mas seguro… Claro que no… tus padres… sabes que después de todo el asunto ellos no me soportan mucho… ¡NO TE ATREVAS A IRTE SIN VENIR A VERME! –le escuche alzar la voz y su cara se contrajo, frunciendo el ceño- ¡No bromees conmigo maldito mocoso!... ya han pasado mas de seis meses…

Ahogo un suspiro mientras volvía a sonreír, cerró los ojos y colgó el teléfono inclinando su cabeza hacia arriba y ampliando aun más la sonrisa en su cara. Quise moverme un poco para salir corriendo, pero el me pillo y clavo sus ojos en mi y me quede estupefacta mientras se me acercaba -¡Jiji-ah! ¡Ahí estabas! –me grito, corriendo hasta acorralarme contra la pared y atraparme, levantándome del suelo y estrujándome contra su pecho, gruñí pero no le importo, empezó a tararear una estúpida canción y a dar vueltas mientras me alzaba pero ¡Yo odio dar vueltas!

-¡Estoy tan feliz! –Esbozo otra sonrisa-

-¡Y a mi que coño me importa, bájame anormal! –le grite, a veces olvidaba que los humanos no podían entenderme-

Cuando finalmente se canso, pude saltar y salir huyendo como loco, me escondí en la cocina rápidamente y de inmediato vino tras de mi y me atrapo, llenando mi cara con su asquerosa saliva y apretándome hasta hacer crujir mis huesos.

-¡Si no vivieras en un endemoniado octavo piso me hubiera largado desde hace tiempo! –Volví a gruñir, sinceramente mi tiempo para escapar de sus acosos había pasado hace mucho-

×××

Ese dia pude deshacerme de su meloseria al menos por unas horas, a media noche se levanto de su cama y empezó a dar vueltas y a salir de la habitación una y otra vez. Caminaba, miraba el teléfono, salía de la habitación y luego volvia a la habitación repitiendo el proceso una y otra vez.

El verlo de alguna forma me abrió el apetito, así que me baje de la cama y llegue hasta donde el se encontraba sobándome contra sus piernas mientras permanecía con la mirada perdida en la ventana:

-miau –maúlle, el se percato de mi presencia y sonrió, acariciándome el lomo con cuidado varias veces-

-¿Qué pasa jiji-ah? ¿No puedes dormir?

-Podría si no estuvieras como un maldito zombie caminando de un lado a otro… ni siquiera yo cuando estoy en celo soy así de fastidiosa- nuevamente olvidaba que el no podía oírme-

-¿Hambre? –Atino, y como respuesta me sobe contra su mano, el sonrió y se alejo de la ventana introduciéndose en la cocina. Lo seguí de cerca mientras sacaba de la alacena una lata de atún y comenzaba a destaparla. Me relamía el hocico mientras esperaba que lo vertiera en mi plato y lo pusiera al alcance de mi boca.

Tardo varios segundos en hacerlo, le gustaba hacer caras estúpidas en mi comida, cosa innecesaria pues lo único que quería era destrozar el plato. Cuando estaba a punto de bajarlo del mesón el timbre de la puerta sonó y él se quedo petrificado, casi tirando mi plato de comida al suelo, pero logro agarrarlo y colocarlo en la alacena por error, lejos de mí alcance.

Se movió de un lado a otro aparentemente perdido mientas el timbre seguía sonando, su celular timbro y yo maúlle, había un caos entre mis maullidos, su estúpido tono de llamada y el timbre de la puerta. No le presto atención al teléfono y se avasallo contra la puerta de la cocina, lo seguí mientras maullaba y me metía entre sus piernas para llamar su atención, el me ignoraba y casi le hice caer un par de veces pero se mantuvo firme al final.

Me antepuse a la puerta antes de que llegara pero el la abrió sin contemplaciones haciéndome golpear contra la pared, suave pero aun así me dio un golpe. Lo mire con profunda ira contenida mientras observaba esa sonrisa socarrona en su rostro y como brincaba sobre otro humano que acaba de cruzar la puerta. Me quede congelada en mi lugar mientras observaba como se tragaba al humano, acorralándolo contra la pared, desde donde solo podía ver su espalda y su cabeza moverse.

-hmgf… erta-.. hnmg… eca –escuchaba las palabras ahogadas del que permanecía contra la pared, lo tomo por los hombros y lo empujo, respirando a bocanadas algunos segundos antes de hablar- Al menos… cierra… la puerta… cabeza… hueca – emulo entrecortado, su voz era grave muy distinta a la de mi humano, y muy a pesar de que aun no podía ver su rostro era mucho mas alto de lo que mi humano era.

La aprensión de la puerta contra mi cuerpo me obligo a salir de allí cuanto antes, con el estomago gruñendo y un pésimo humor observe como finalmente cerraban y aseguraban la puerta. Seguían hablando en susurros y besándose mientras caminaban. La poca luz de la sala me impedia ver el rostro del misterioso humano, pero no me moví de mi sitio, espere en medio de la sala hasta que mi humano encendió la luz y ambos cruzaron el umbral y fue entonces que pude reconocer su cara.

Sabia por seguro que no lo había visto antes, al menos en persona, pero en la habitación de Jaejoong, justo en un estante frente a su cama estaban muchos portarretratos, casi veinte con fotos propias, pero más que todo fotos de sus amigos. Las imágenes de este humano eran casi el triple de las de los demás, y luego de verlo por tanto tiempo en ese lugar lo recocí de inmediato.

-¿Has estado bien? –Pregunto mientras se colgaba a su cuello- Estas delgado… ¿no estas comiendo? Tus mejillas están desinfladas

-Eso debería preguntarlo yo saco de huesos –emulo, sosteniendo su cintura y caminando de esa forma hasta que se tiraron juntos en el sofá- Puedo sentir tus costillas, y no es broma… -expandió una sonrisa mientras tomaba unos mechones de cabello de mi humano en sus dedos y los pasaba detrás de su oreja- sabes que por lo ultimo que deberías preocuparte es si estoy comiendo bien o no…

-¿Esta todo bien? ¿Cómo esta Yunho? –mi humano hizo lo mismo con el, pasando su cabello detrás de su oreja y luego jugando con alguno de sus cabellos en sus dedos, pues este era mas largo que el propio.

-Esta bien, esforzándose… no ha sido nada fácil –respondió, pasando ahora a acariciar su espalda- por el momento no hablemos de ello… -sonrió forzado, y volvió a su cabello- Estas huesudo y ojeroso, pero sigues siendo extrañamente hermoso… -susurro, tomando su rostro entre las manos- Te extrañe imberbe espécimen humano… -se burlo-

-¿¿EH?? –Exclamo sorprendido, desprendiendo al unión de sus cuerpos cuando salto- ¿in… in que?

-Toma las primeras dos palabras y quédate con ellas… -respondió, tirando de su brazo-

-¿Por qué siempre dices cosas tan extrañas antes de decir algo lindo? –Frunció el ceño, no dejándose caer sobre el sofá de nuevo-

-Solo cállate y bésame… -le ordeno, inclinándose hacia adelante y cambiando posiciones, quedando ahora encima de su cuerpo. Mientras se besaban me ubique sobre la mesa de cristal frente el sofá, el estomago que gruñía y aun no podía creer que este desconocido solo con llegar se hubiera apoderado de mi humano haciendole mirarme como si fuera cualquier cosa. No me importaría ser ignorada en cualquier otro momento, pero no cuando tenia hambre, luego de haber sido despertada a la fuerza. Yo parecía ser mas otro jarrón de esa casa mientras jugaban a morderse.
No fue hasta que mi humano empezó a bajar los besos a su cuello que aquel extraño se fijo en mi, y se sorprendió saltando un poco mientras me observaba, tuvimos una batalla de miradas por algunos segundos, hasta que la voz de mi humano interrumpió el momento:

-¿Changmin? –Pregunto, el aludido volteo el rostro-

-¿Qué se supone que es esa cosa? –pregunto con desdén, mi desprecio aumentaba por segundo-

-¡No es una cosa, es jiji! –Grito, golpeándole el hombro- ¡Aish! ¡La comida!

Finalmente reacciono, y me sentí enteramente complacida cuando lo echo a un lado y se levanto del sofá cargándome en brazos mientras se dirigía a la cocina, el otro nos siguió de cerca.

-¿Me hiciste algo de comer?

-¡No! ¡Estaba alimentándola cuando llegaste, pobrecilla debe estar muriendo de hambre!

-¡Por supuesto infeliz! ¡Mientras tú te morreabas con este idiota yo me moría cada segundo! –maúlle de nuevo, fui total y completamente ignorada.

Mi humano muchas veces peca por retrasado mental, esta era una de esas ocasiones, entró a la cocina tempestivamente pero olvido que había colocado mi plato de atún sobre la alacena, y no hizo mas que dar vueltas y rebuscar por todos lados, menos en donde le correspondía. Yo me movía en sus brazos tratando de indicarle por mi misma donde se hallaba, hasta que se dio la vuelta y encontró mi plato de atún… vacío... sobre el mesón:

-¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOoooooooooooooooooooooooooooooooooooo! –grite al ver rastros de mi delicioso atún en los labios de ese humano, ¡LO MATARIA! Lo asfixiaría y luego dejaría que los ratones se comieran su cuerpo frio y muerto, y cuando se lo comieran yo me comería a cada ratón que lo comió, los masticaría y lo vomitaría 10 mil veces…

-¡Changmin! ¡Te comiste la cena de mi gata!

-¿Acaso la alimentas con eso? ¡Es atún de primera categoría!

-¡Es el que le gusta!

-Menuda gata mimada…

-¡Changmin!

-¿Cuál es el problema? Solo sírvele otra…

-¡Era la ultima que tenia, no repondré víveres hasta mañana!

Aquello fue lo último que pude soportar, me zafé de los brazos de mi humano y salte llegando al mesón de la cocina, luego corrí hasta alcanzar la punta y salte sobre el, pero para mí desgracia estas estúpidas cosas de plástico impidieron mi venganza, y me resbale por sus piernas de regreso al piso:

-¡Esta enferma!

-¡No esta enferma, esta cabreada!

-¡Psicótica entonces!

-¡No insultes a mi gata!

-¡¿Por qué estamos discutiendo por esto?!

-¡Porque te comes las cosas sin preguntar antes!

Gruñía mientras los observaba gritarse, pues yo continuaba hambrienta lo que hacía que mi furia siguiera en ascenso, mas cuando aquel insulso humano convenció al mio con solo un abrazo y una sonrisa estúpida, y ahí estaban de nuevo besándose y yo continuaba con el estomago vacío, se habían olvidado de mi nuevamente.

Algunos minutos después de aquello el imbécil que tengo por dueño decidió que lo mejor era darme un poco de leche y me prometió que mañana a primera hora tendría doble ración de atún sobre mi plato, lo mire con ojos asesinos y me concentre en llenar mi estomago mientras ellos se encerraban en la habitación.

Todo lo que escuche esa noche es demasiado traumático para mí como para repetirlo, así que omitiré aquello y solo diré que a la mañana siguiente el imbécil rompió su promesa. Estaba de pie en su puerta a primera hora como había prometido esperando, pero por mucho que lo hiciera no se despertaba. Me decidí a entrar después de mucho, y lo que encontré en la habitación reflejaba todo el ruido que había escuchado hacia unas horas, pero saldándome la ropa y demás cosas tiradas por el suelo llegue hasta la cama.

Ambos estaban abrazados y profundamente dormidos entre un enredo de sabanas, como ya lo había recalcado, nada de eso me sorprendía, así que me dedique a caminar sobre el cuerpo de mi amo e intente despertarlo, arañe su cara con mis garras bloqueadas pero no funciono, maúlle en su oído pero hizo caso omiso, revolviéndose y terminando por hundirse en el pecho de aquel detestable humano.

Decir que los gatos no somos rencorosos es una falacia, cuando vi la cara de aquel come atún frente a la mía quería destrozársela. Sonreír para mis adentros mientras me acercaba pensando mientras lo observaba que lugar podía atacar.

Con la clara luz del sol sobre su cara pude notarlo mejor que anoche, tenía una cara bonita, lindos rasgos, pero eso no ahogaba mi deseo interno.
Al ver el perfecto perfil que hacia su nariz y lo cerca que estaba de mi, vi aquel lugar era perfecto, y sin dar mas esperas abrí mi boca, el abrió los ojos en ese mismo instante.

-¡¡¡¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!! – uso mucha fuerza para tumbarme de la cama y lo logró, sin embargo caí perfectamente aunque quede atrapado entre las sabanas-

-¿Qué pasa? ¿Qué pasa Changmin? –Preguntaba mi humano mientras el indeseable se tocaba la nariz-

-¡Esa maldita gata me mordió! –Grito, quitándose la mano de la cara mostrando las pequeñas marcas de mis dientes en su nariz, ni siquiera alcance a clavárselos completamente-

-¿Jiji?... déjame ver… -se acerco y verifico la mordida- solo fue un apretón, de seguro no fue su intención- luego acerco sus labios hasta su nariz y la beso varias veces, pasando a su mejilla, a su frente y luego regreso a la nariz- No arrugues el ceño gruñón, me acabas de pegar un susto terrible…

-Esa cosa tiene mal de rabia… ayer también…

-Claro que no, déjala en paz…

Cuando pude liberarme de la prensión de las sabanas, salí en silencio de la habitación; habían empezado con sus cariñitos y no quería ser testigo de nada de ello, por lo que regrese a mi habitación como si nada hubiera pasado.

Finalmente recibí mi atún mas tarde esa mañana y sacie mi estomago doblemente como el humano lo había prometido, todo estaba tranquilo en mi habitación después de la siesta que tome, demasiado tranquilo para lo que acostumbraba.

Me encamine hacia la sala donde aquellos dos permanecían, no hacían nada en particular solo hablar uno encima del otro y en susurros. Aquella era la razón de la tranquilidad, el indeseable captaba toda la atención de mi estúpido humano por lo que finalmente pude disfrutar de algo de libertad aquel día.

Al caer la noche salí de mi confinamiento, tenia hambre así que me acerque a la cocina a buscar mi ración de atún de ese día, me sentí agobiado cuando nuevamente lo encontré en mi territorio, pero esta vez vestía un delantal y se mantenía concentrado picando verduras:

-¿Seguro que no quieres que te ayude? –Pregunto el humano desde una silla donde lo observaba, completamente embelesado-

-Te dije que hoy yo cocinaría, así que mantienes la boca cerrada o sales de la cocina… -emulo con el ceño fruncido-

-Jamás me perdería esto –sonrió como idiota sacando su teléfono, de inmediato empezó a sacar fotos-

-¡Nada de fotos!

-shhh es para mi colección personal, y como prueba, nadie me creerá si solo lo digo –sonrió de nuevo, inclinándose hacia adelante dejando un beso en la boca del sujeto, que levanto el cuchillo al aire al instante-

-No molestes a un hombre con un cuchillo y verduras… Dijo, ambos empezaron a reír como el par de idiotas que eran.

Como sea, pase del sujeto roba atún y me acerque hasta mi humano, me restregué contra sus piernas buscando llamar su atención, consiguiéndola al instante pues se separo un poco de la mesa y me miro:

-¿No esperaras a que Changmin haga su platillo y te de un poco?

-Un poco de cianuro es lo que le daré a esa gata endemoniada…

-Grrrrrr –gruñí, mi humano me acaricio el lomo y consiguió calmarme-

-Ignóralo, no lo dice en serio.

No puedo negar que el olor de su comida era bueno, pero con orgullo comí mi atún de primera calidad e ignore su mano cuando intento invitarme un poco de lo que sea que estuviera preparando, acicalando mi pata mientras se cansaba y devolvía su comida por donde había llegado.

Luego de la cena las luces fueron apagadas, los tres nos dirigimos a la sala y mientras yo trataba de ver la película que pasaban, los morreos y susurros de los humanos en el otro sofá impidieron mi tarea. A diferencia de ellos mi oído y mi vista eran agudos, por lo que ese sonido molesto se triplicaba para mí.

Repentinamente una idea llego a mi cabeza, esa era una forma mas de vengarme del humano indeseable, y justo ahora podía cumplirla. Me acerque con cuidado arrastrándome por la mesa hasta conectar con el sofá donde ellos estaban. Permanecían sentados, pero estaban tan ocupados intercambiando saliva que no se percataron de mi presencia en absoluto. Seguí en silencio hasta que llegue a ubicarme a un lado del humano indeseable, le mire con una profunda satisfacción en mi interior cuando me pose sobre su pierna y vacié mi vejiga entera contra su pantalón.

Y su grito de furia se convirtió en la nueva melodía para mis oídos~

-¡¡¡¡AHHHHHGGGHHHHH!!!!! ¡¡QUE ASCOOO!!! ¡¡¡Esa mald*t* gata!!!

-¡JIJI! ¡ESO ES GROSERO!

-¡Maldición! ¡Apesta! Arrgg!

-Lo siento, Lo siento, Lo siento, en verdad lo siento…

-¡NO TE DISCULPES Y QUITAME ESTA PESTE DE ENCIMA!

-¡NO ME GRITES, ESTOY TRATANDO DE AYUDARTE!

Entre gritos y caos ambos se levantaron del sofá y corrieron al cuarto de lavado, por mis adentros sonreía con placer, sin duda haría que aquel humano prepotente se acordara toda su vida de mi, pues jamás nadie tocaba algo que me perteneciese sin mi autorización… y eso incluía a mi humano…

Paso más de media hora y luego de que la película termino me decidí a revisar el cuarto de lavado, pensaba encontrar algo como el chico envuelto en furia, diciendo que se iría de mi casa y que no volvería jamás, lo esperaba con ansias a pesar de que aun no concluían las 24 horas de su presencia.

Cuando llegué la puerta estaba entreabierta, todo estaba bastante silencioso, mas de lo que esperaba, por lo que me acerque con sigilo y lo que vi se alejaba completamente de lo que deseaba encontrar. Ambos estaban, como ya era costumbre, besándose sin control, el indeseable permanecía casi desnudo, solo con una toalla anudada a su cintura y mi humano aun estaba vestido, aunque no esperaba que fuera por mucho pues una de las manos de aquel ya se colaba por debajo de su ropa.

El beso se rompió mientras mi humano comenzó a besarle el cuello, yo permanecía sobre una de las maquinas de lavado observando la escena con reticencia, esperando y pensando en algo que hacer para dañarles la fiesta. Fue entonces que el insulso come atún abrió los ojos y se percato de mi presencia, luego me miro fijamente. No dijo nada y solo planto una sonrisa ladeada en su horrenda cara.

Yo seguía en la misma posición, no me dejaría vencer, pero el no se inmuto, bajo sus manos de la espalda de mi dueño hasta sus caderas e inesperadamente apretó su trasero con fuerza, todo aquello sin dejar de mirarme:

-Ah… C-Changmin…

Siguió besándolo mientras me ignoraba, metiendo su mano ahora por debajo de sus pantalones, y mi estúpido humano solo se retorcía en gemidos asquerosos sin saber que todo aquello no era mas que una provocación en mi contra. Pero no se las dejaría tan fácil, pronto me baje de donde estaba e inmediatamente me restregué contra las piernas de mi humano, maullando melosamente mientras observaba hacia arriba. Él me miro con los ojos entreabiertos, la erección encerrada en sus pantalones era algo serio, pero mi objetivo después de todo era hacer que se separaran.

Luego de fijarse en mi se avergonzó de inmediato, tratando con sus brazos de alejar al otro, que permanecía en su tarea desvistiéndolo lentamente…

-E-espera… Jiji… c-changmin…

-Tu apestosa gata es lo que menos me importa en este momento –respondió de inmediato, regresando a Jaejoong a su posición inicial-

-No quiero q-que nos vea…

-y ¿Qué? No es como si cualquier gato no se la hubiese follado algún día…

-¡c-claro que no!

-¿Porque estas tan seguro?

-¡Solo tiene cinco meses!

-y ¿Qué? ¿No puede follar acaso?

-¡Claro que no, es un bebe! ¡No ha salido a ningún lado nunca!

-Con razón esta tan amargada…

-¡Changmin!

-En este momento no me importa quien haya follado a tu gata, quiero follarte a ti ¿es tan difícil de entender?

-No frente a ella…

Se miraron fijamente unos cortos segundos, mi humano con ojos rogantes y el otro con mirada persuasiva. Changmin suspiro y asintió finalmente y Jaejoong sonrió de vuelta… y nuevamente me sentí revitalizada con mi nueva victoria, eran tres aciertos en contra del inútil humano.

Pero, repentinamente, deshizo el nudo en su toalla y justo cuando aparte la cara para no verlo, aquella toalla me rodeo y aunque intente luchar cuando parpadee ya esta fuera del cuarto de lavado con la puerta siendo cerrada en mi cara…

¡Ese hijo de…!

Nuevamente me reservo lo escuchado detrás de la puerta de aquella habitación…


×××

La madrugada llego de nuevo, las fans que rodeaban el edificio ya se habían marchado, dándole al feo y zarrapastroso humano come atún la oportunidad de largarse de mi casa ¡finalmente!, me encogí en el sillón de la sala cómodamente, esperando mientras aquellos dos seguían abrazados, besándose mientras el indeseado colgaba su bolso en su hombro…

-Dime que será menos tiempo ahora ¿uh? ¿Debo ir a Japón a sacarte de allá? –murmuraba mi humano mientras le arreglaba la ropa… bueno, su ropa, la ropa que le había dado luego de que sus pantalones hubieran sido botados a la basura.

-Estaré esperando eso –sonrió, besándole la mejilla y abrazándolo con fuerza- ten cuidado con tus compinches, y con tu gata bipolar…

-Vamos cariño, aun puedes agradarle, solo fue el primer día – le devolvió el abrazo mucho mas fuerte- Te amo niño estúpido… cuidado con las faldas, te lo cortare si me traicionas…

-Igual que mis fans –se mofo, inclinándose hacia su rostro y dejando un beso un poco mas largo y profundo- También te amo~

La despedida llego hasta la puerta, donde mi humano espero hasta verlo desaparecer en el pasillo y finalmente cerró y regreso a la sala, sentándose en el sillón donde yo aguardaba tranquila sabiendo que a partir de mañana toda la frustración resultada por de la partida de la bestia come atún la desahogaría en mí…

-Hey jiji ah… ¿no te agrada Changmin?

-Me agrada tanto como un baño de agua fría durante dos horas –respondí, el subdesarrollado no me entendió como era de esperarse-

-Tendrá que agradarte quieras o no… -sonrió, haciendo un giño con el ojo y señalando su pecho- Él es el dueño de todo esto incluso antes de que llegaras, la próxima vez debes despedirte de el como se debe.

Se inclino hasta mí dejando un beso en mi hocico y luego se levanto y se dirigió a su habitación. Yo lo observe hasta que se perdió en el pasillo y me acosté a todo lo que daba en el sillón, sonriendo para mis adentros…

-y… ¿Quién te dijo que no le deje un lindo regalo de despedida?

Quizás debía acostumbrarme al humano llamado Changmin, pero eso no significaba que se la dejaría tan fácil…

[Mientras tanto, en Japón]


-Changmin-ah~ -le llamo Yuhno -

-Si, Hyung…

-¿Pasa algo con el bolso de viaje que llevaste a Corea?

-¿Eh? No lo se... ¿Qué pasa?

-Es que desde ayer… hay algo respecto a el que me esta molestando… despide un olor muy extraño.

-¿Un olor?

Changmin se sintió extrañado, por lo que inmediatamente se acerco hasta su habitación y hallo el bolso que había traído consigo, que, efectivamente, despedía un terrible olor…

-¿Qué demo…? –se quejo, mirando la maleta con detenimiento no recodaba haber metido algo de comer que pudiera podrirse y despedir aquel olor. Sin embargo se decidió a abrirlo, encontrando la razón de aquella fétida peste, que no podía ser mas que la obra de una pequeña amiga que había dejado en corea…- ¡ESA GATA HIJA DE P…!

FIN

8 comentarios:

  1. No manches!!! esta super divertidoo!! hahahah me encantó como Jiji se puso celosa a su manera por la atención de Jae , me tenía muerta de la risa!!

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  2. Anónimo12/22/2012

    ahhhhhhhhh me encanta!!!!!!
    has otra igual siii?? estas historias desde el punto de vista de Jiji son geniales!
    muy bueno el final :DD punto para Jiji!! xDD

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  3. Anónimo12/22/2012

    jajajajajajajajajajaja Jiji eres una o un genio....??
    en fin me encanto y Rose, espero no te moleste por preguntarte esto pero quiero saber si continuaras con el fic de The Royal Pet, que se quedo en lo mejor y me dejaste en la duda de como continuaria despues de que lei el cap 15 quede mas que enganchada esperando por como continuaba

    Saludos :)

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  4. No puede seeeeeer!!! q bello fanfic! me morí de risaaa!! xDD q bella Jiji! se parece mucho a mi gato *u* solo q mi gato me ama y me cela de todos juajuajua así q igual recibo muchas quejas de todos jajajaja ! me gustó muchoooo!

    Ojala Jiji hubiera estado en las escenas lemon u.u. aunque suene un poco pervertido xD!

    Muy bello! gracias por compartirlo! :3

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  5. Aigo!~

    Este fico es genial jajajaja a mi me hizo mucho reir ^ ^ y mas Jiji pobre minnie yo tambien hubiese odiado a Jiji ¬ ¬ por molestar bueno pero Jae tiene la culpa por que deja el atun a la deriva jajajaja : )

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  6. Jeje^^ muy divertido verlo desde la perspectiva de Jiji ^^

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  7. Algun dia lo continuaré, no se cuando, pero algun dia xD... gracias por sus comentarios.

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  8. Xochiquetzal11/21/2013

    Está muy divertido. La vdd me parece muy original eso de que sea desde el punto de vista ¡de un gato!.

    Además es refrescante encontrar un fic que no sea sólo sexo para variar, aunque trae varias implicaciones resulta entretenido que sólo sea de paso.

    Pero esa gata, de veras que se hace odiar, eh, jaja juega bien su papel. Seguiré leyendo.

    Gracias por compartirlo

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