Scut Hamsters - cap 5

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Nunca he usado putas antes así que no sé cómo ni cuánto se les paga. ¿Debería dejar el dinero sobre la cama, o meterlo en su bolsillo? Ambas opciones me parecían fuera de lugar desde que él ni siquiera se había molestado por ello ni un poco, e inclusive se marchó tan pronto que no me dio la oportunidad de empezar con la negociación. Bueno, después de eso noté que no parecía muy cómodo con lo que había pasado. Me hablaba más tímidamente que antes, casi nada en lo absoluto, como un pato macho que ha perdido su cuack. Supongo que no estaba acostumbrado a ello, talvez era la primera vez que se tiraba a un chico. Mi arrebatado acercamiento lo había friqueado, por lo menos así parecía. No era como si no me lo esperara.

Pero ¿adivinen qué fue lo gracioso? Lo acorralé de nuevo a la noche siguiente y él no se negó. Bueno, estaba un poco reacio al principio, pero la reticencia rápidamente desapareció tras mi frase de 'por favor' y un asalto al lóbulo de su oreja. Créanlo o no lo tuve desnudo y excitado incluso más fácilmente que la primera vez. Él aún se notaba nervioso pero había tomado más iniciativas, particularmente su atrevida mano y callosos dedos. Acarició mi cabello, rozó mis labios, intentó besarme de nuevo – obviamente curioso de lo que era una batalla de lenguas entre hombres, ¿no es así? Lo bloqueé con mi brazo y reclamé por sus dientes, él los usó allí y por todo mi cuerpo, algo demasiado suave para mi gusto pero como fuera, no es como si pudiera encontrar tan magníficas hileras de piezas blancas en cualquier parte. Me folló poco después. Oh, él podía hacerlo, y en realidad no era malo en ello.

No es más que otro pequeño bastardo calenturiento después de todo.

Okay, lo admito fue un poco cruel gritar el nombre de Yoochun al venirme. Pero ¿qué esperaban? Olvidé su nombre.

*

*

"Jaejoong-ah, aquí estás."

Refunfuño por dentro pero tratando de mantener mi rostro compuesto mientras mi sunbae el Dr. Yunho me pasa una nota del nombre y el número de habitación de cierto paciente. Como scuts nuestro trabajo de sala consiste en hacer la observación diaria y el seguimiento a algunos pacientes designados, a la par que nuestro tema de debate con los profesores. Por supuesto, ellos se asegurarán de que nosotros hagamos nuestro trabajo satisfactoriamente de todas las maneras posibles, probablemente escarbando en el informe de este tipo Jung Yunho desde que él es uno de los residentes responsables de la planta.

"Ya tengo tres pacientes.", Me inquieté.

"Vamos, otro no te matará." Él me palmea la espalda y se va.

Andando de manera desgarbada, arrastro mis pies hacia uno de los anaqueles en el control de enfermería a fin de encontrar la historia clínica de mi nuevo paciente, solo para dejar salir un quedo 'aww man'.

Ella tiene cáncer de mama con metástasis distante. Me pregunto si esta es en realidad mi tarea como scut de cirugía, desde que dichas pacientes no necesitan más operaciones que yo sepa. Sigo leyendo y aparentemente está recibiendo quimioterapia. Lamento decirlo, pero ¿no están este tipo de pacientes simplemente contando sus últimos días de vida? Si yo fuera ella preferiría tomar montones de sedantes y analgésicos y sobrellevar mi muerte con alegría antes que ser torturado por los efectos secundarios de los químicos en las drogas.

Bueno, mi opinión personal no cambiará nada en este momento, por lo que sigo mi camino hacia dicha habitación.

"¿Sra. Lee An Hee?" La saludo en cuanto abro la puerta. En realidad me imaginé a un ser humano del ancho de una ramita teniendo dificultades para respirar, comer y hablar, por lo que cuando veo a una mujer de mediana edad la cual se asemeja a un caniche negro de 15 años de edad esperando por su turno en la peluquería canina, estoy algo sorprendido. Sí tiene el tamaño de una ramita, y está un poco agitada, pero no tan miserable como pensé.

"Eres muy bonito, ¿eres mi doctor?" Ella dice, observándome de la cabeza a los pies.

No es como si nunca hubiera escuchado esa clase de comentarios antes. "Gracias y no. Soy solo un estudiante. De todos modos ¿cómo se está sintiendo hoy?"

"¿Me pusieron las drogas quimio?" Ella pregunta de nuevo.

"Lo siento, no sé nada de eso. ¿Siente náuseas, qué tal su apetito?"

“¿Mi hija llamó?”

“No lo sé. ¿Puede dormir bien?”

De alguna forma ella frunce el ceño en lugar de responder a mi pregunta. "¿Entonces?" Alzo una ceja.

Ella suspira y mira su tazón de avena con pesar. "Bueno, sí quiero comer pero la comida no pasa..."

"Mmm." Tomo nota de lo que dijo. Solo necesito hacer esto y algunos exámenes físicos, y me largo.

"Me duele la garganta..."

"Mmm."

"Mis articulaciones..."

¿Eh? Mi teléfono vibra. ¿Quién más me escribiría sino es mi mamá, Yoochun, o el presidente de nuestro grupo?

///¡¡Este lunático está tocándome el trasero!! Y es el paciente que debo monitorear, Joongita ¡auxilio! –Hunsu—///

No este amante de las Telenovelas otra vez (Uhmm...Lo admito, los latinos están que ARDEN, pero él está demasiado obsesionado) Le escribo un ‘No me jodas’ como respuesta, y pongo mi atención de vuelta en la señora. “¿Seee?”

“Tú no estás escuchándome.”

Chasqueo la lengua tsk y volteo los ojos. Okay, no es algo raro que una paciente pueda estar así de malhumorada, especialmente una con enfermedad terminal. “Estoy escuchando, adelante.”

"Bueno, deberías bajar ese lapicero o al menos mirarme mientras estoy hablando."

Ella está aburrida y deprimida, asumo. “Ahjuma, Estoy escribiendo esto por tu propio bien y así podamos tratarte con una mejor atención.”

“Oh no no lo es, es para tu tema de aprendizaje, ¿no es así?”

“…Ahjuma, si no quieres cooperar…”

“Le diré a tu tutor la horrible actitud que tienes, apuesto a que te meterá en problemas.”

Por el amor de Dios, ¿¡qué carajos le pasa a esta señora!?

"Ahora siéntate." Se sujeta de mi lapicero y me jala hacia abajo para hacerme sentar junto a su cama, y yo no tengo más opción que hacer lo que ella quiere. “Sonríe.” Ella ordena.

“¿Uh?”

“Quita esa arruga.” Ella pincha el espacio entre mis cejas. “Deberías aprender a dejarlo ir.”

“¿¡De qué diablos está hablando!?”

"Dicen que un doctor no solo debería tratar las enfermedades, sino a los pacientes como a un todo. ¿Has oído de eso?”

“Lo he oído como, mil veces, la primera fue justo en mi cara en la ceremonia de admisión.” Farfullo malhumoradamente, empezando a actuar como yo.

“Entonces deberías saber que eso no se puede hacer con una cara tan agria como la tuya.”

"Esta es la cara con la que nací."

"No lo creo, creo que solo eres un miserable y puto mariconcito."

“…¿¡D-D-Disculpe!?”

"¿Nadie te lo ha dicho nunca? Bueno eso es una sorpresa.”

"…Ah, tú anciana probl—okay. Soy malo. Ahora ¿qué quiere?” Levanto las manos en señal de derrota, eso es mejor que tenerla reportándome a ese Jung Yunho. Él no se ve muy negociable que digamos, y es muy probable que se ponga de su lado. Así que tan solo puedo observarla mientras saca una bolsa del cajón. Ella extrae un libro, el cual resulta ser un álbum de fotos.

“Antes de que esta enfermedad interfiriera con mis actividades, yo era una fotógrafa.” Dice.

“Qué bien.” ¿Y qué tiene que ver eso conmigo?

"Me gusta tomar fotos de animales, niños lindos, niñas lindas, chicos lindos…” Ella voltea algunas páginas, mostrándome algunas fotos de modelos sonrientes. Yo veo las fotos sin mucho entusiasmo mientras le robo miradas al reloj, esperando a que mi turno termine.

“Oye. Muéstrame un poco de tu interés.” Ella aplasta mi cabeza con el álbum, ganándose una mirada hostil.

“Oh okay. Wow. Maravilloso.”

Comprendiendo mi evidente desinterés, ella suspira molesta y guarda el álbum de vuelta en su cajón mientras yo me levanto y saco un esfigmomanómetro de mi pequeño bolso.

“Ahjuma, ahora voy a revisar tu presión sanguínea okay. Dame tu brazo.”

“Tráeme algunas fotos bonitas mañana, niños bonitos, cielo bonito, lo que sea. O sino no cooperaré.”

“¿¡Eh...!?”

"Te estaré esperando mañana, y siempre puedo reportarte a tu tutor. Kim Jaejoong." Ella señala mi nombre en el gafete.

"Pero, ¡¡Ahjuma...!!"

Yo únicamente puedo agachar la cabeza y suspirar en tanto ella introduce los dedos en sus orificios auditivos y canta “Santa Claus is coming to town” a un volumen muy alto.

*
*
*

Anteriormente, siempre había escogido el tipo de paciente fácil, sumiso, e intercambiaba los míos con los de Yoochun cuando sea que me daban aquellos poco colaboradores. Él siempre podía hacer que cualquiera coopere; supongo que él es del tipo encantador al cual todo padre quiere como yerno.

Mientras yo, ah créanme, sé qué tan enemigo público soy. Noto como la gente mantiene su distancia en la cafetería. Algunos sí me hablan, aunque supongo que es solo una vacía expresión de cortesía.

Excepto por este tipo que moriría por algo de atención, el charlatán de gran boca que me mantiene atónito durante sus charlas sin sentido. Kim Junsu. (por mucho que duela, ambos compartimos un mismo apellido)

“Entonces, ¿qué hay de Jung Yunho? dice Junsu (Ignoro su deseo de ser llamado Hunsu) mientras tanto sigo empujándome la celestial cucharada de cheesecake de coco, uno de mis productos favoritos en la cafetería de este hospital, el que fallé en conseguir gracias a la demora causada por la problemática Lee An Hee-Ahjuma, y he ahí el por qué estoy mirando a Junsu con deseos de venganza. (No, esta no es una cháchara sin sentido, porque ahora que lo pienso, mi falta de energía es probablemente debida a que no he comido ese cheesecake de coco por casi una semana.)

“Me pregunto por qué siempre estás alrededor mío Junsu…" Escarbo en mi arroz frito sin mucho entusiasmo. “…aunque cada vez que me acerco tu selecto grupillo dejará la mesa vacía.”

“Ah, sabes que quiero ser psiquiatra. Una especie de leproso social como tú me convertirá en un bien experimentado psiquiatra en el futuro.”

Le lanzo un puchero asesino.

“De todos modos…” continúa. “Yunho-sunbaenim parece un buen tipo. Él es como, el amigo de todos. Tengo su número si lo quieres, tiene algunas similitudes con Yoochun, tú sabes.”

“Vamos, nadie tiene similitud con Yoochun, por no mencionar a un tipo que tiene exceso de tetas colgando de su pecho.”

“No son tetas, son pectorales y ¡¡están que queman!!”

“Entonces sal tú con él.”

“Yo no soy el corazón roto que desesperadamente necesita distracción.” Él sigue y sigue, mencionando cada buen aspecto de Jung Yunho y algunos nombres más de candidatos para que yo salga, hasta que termino de comer y estoy a punto de irme para la siguiente clase en mi horario. “Oh, por cierto, Joongita. ¿Has oído las noticias?”

“¿Qué noticias?”

“Ryeowook está desaparecido.”

“¿Quién es Ryeowook?”

“Ah, ¿qué tan antisocial eres tú? Es el chismosito sexy. Es uno de los chicos en mi grupo. No ha vuelto al dormitorio por 2 semanas, y no fue a la casa de sus padres tampoco. Todas las llamadas para él estaban desconectadas.”

“Bueno…talvez está harto de ustedes scut Yetis y quiere ir a Alaska o a algún otro lugar. Estamos muy grandes para ser raptados.”

Intento ofenderlo pero él estalla en risas divertido por mi comentario. “Simplemente no camines solo por la noche, Joongita.” dice.

*

*

Al llegar a casa (léase: dormitorio) por la noche, caigo en la cuenta de que mi cuarto se ha dividido en dos dimensiones diferentes. La mía es aquella en donde las sábanas de mi cama están primorosamente tendidas, los libros están bellamente dispuestos sobre las repisas y mesa, el piso libre de pilas de papeles y absolutamente sin escenarios desagradables a los ojos tales como arrugadas prendas desperdigadas por toda la cama o el traje de doctor colgado en el apoyo de la silla, mientras tanto en el lado opuesto de mi dimensión, el lado de la rana, es completamente...lo opuesto.

Bueno…quizás eso es lo que sucede cuando haces varios trabajos simultáneamente en poco tiempo (plus tu nuevo compañero de habitación ocasionalmente requiere de tu energía para un polvo sin corazón), tu cerebro hace crack y olvidas que la cama no es un armario y el espacio bajo la cama no es un cubo de basura.

Caray, él por sí mismo ya es un adefesio (excepto cuando está duchado, desnudo, mojado, despeinado y sin gafas) y ahora ha vuelto mi habitación en una monstruosidad también.

“Oh…Hyung…” Se levanta para saludarme mientras acomoda la posición de sus gafas como es usual. Debo admitir que no sonríe tan ampliamente como antes, y más importante aún, debo admitir que mi temperamento no se alza tan rápidamente como antes cuando sea que lo veo.

“Rana. Sal.” Me cruzo de brazos, moviendo mi cabeza bruscamente con dirección a la puerta.

“¿Eh? Pero estoy en medio de...”

“Seee seee, sé que estás ocupado haciendo tu mierda, ese es el por qué te estoy diciendo que salgas por al menos 30 minutos. Lleva tu laptop, haz tu trabajo en la biblioteca o al otro lado de la puerta o donde sea que quieras.”

“Pero…”

“Apúrate.”

Aún luciendo confundido, desenchufa el cargador de la laptop y recoge algunos libros en su mochila antes de salir obedientemente. Mientras observo su patética figura me pregunto, ¿saltaría por la ventana si se lo pidiera?

De cualquier modo, aquí estoy, finalmente solo en mi cuarto, tratando de recuperarme del choque cultural. Gruñendo por dentro, reúno algunas ropas desperdigadas por toda su cama, las doblo una por una y las meto en su closet. No del todo bien, pero mejor considerando que mi anterior plan era botarlo todo a la basura.

A continuación, los desechos. Papeles, plásticos, facturas, envolturas de caramelos –es en serio, al niño le encanta mantener cosas inútiles esparcidas por toda su mesa. Así que las recojo y las pongo todas juntas dentro de una bolsa plástica, y las echo al cubo de la basura.

Acabado con la ropa y los desechos acomodo los libros sobre la mesa, y por última vez, abro la previamente anudada bolsa de plástico de nuevo a fin de inspeccionar el contenido exhaustivamente, asegurándome de no haber desechado artículos importantes de manera irremediable.

Okay, contento de haberlo echo, porque primero, casi tiro su horario de turno nocturno. Me quejo en voz baja y pego el horario contra el muro, junto al mío.

Segundo, casi tiro una foto.

Era mi propia foto, tomada de bastante lejos, sentado en la banca del jardín de dormitorios con Fuwa. Por mi peinado asumo que era de uno o dos años atrás, cuando yo aún estaba en periodo pre-clínico. Me veo tan feliz allí, sin nubes ni problemas que empañaran mi rostro como probablemente ahora.

Yo ni siquiera me percaté de cuándo tomó Yoochun esta foto. Pero…si él tomó una foto mía desde lejos, a escondidas sin que yo lo supiera, eso significa…que él una vez mostró una atención especial hacia mí, ¿cierto?

Me pregunto por qué al final se volvió así…talvez está harto de mi cuerpo y necesita uno diferente, uno mejor…

Lágrimas amenazan con caer al darme cuenta que no sirve de nada cuestionarlo todo. Guardo la foto en mi cajón, esperando que un día Yoochun pregunte por ella. Ah, ilusorio, pensamiento ilusorio.

Al final contemplo a mi alrededor, satisfecho de haber logrado civilizar mi dormitorio justo como antes.

La última cosa por hacer es asegurar algunos botones sueltos del traje de médico de la rana, algo que ha estado lastimando mis ojos desde ayer. ¿Cómo puede alguien usar algo con los botones colgando libremente y amenazando con caerse sin volverse loco? Así que cojo un carrete de hilo y el guardagujas (ambos de Yoochun, ah qué hombre para más fino es él) y empiezo a coser de nuevo los botones sueltos. No puedo suturar piel humana pero puedo hacer esto, todo lo relacionado a la moda es excepcional, ¿sabes?

Después de un rato la cabeza de la rana sobresale por detrás de la puerta.

“Hyung, ¿puedo entrar ahora…?” Pregunta.

Eh, ¿30 minutos ya?

“Mmm.” He terminado con el último botón y cuelgo el traje de regreso al colgador, mientras él fija la mirada en su cama y mesa con pasmo.

“Hyung…tú limpiaste eso…”

Ah, juraría que ve como Fuwa con esos enormes y brillantes ojos y la mochila de colegio presionada contra su pecho.

“No lo hice por ti. Odio el desorden, y mi anterior compañero de cuarto es un hombre cuidadoso. Así que no me des otro choque cultural. He arreglado tu caos, así que nunca conviertas este cuarto en una barraca de guerra otra vez, ¿comprendes…?”

Aparentemente él está demasiado absorto en los botones de su traje para preocuparse por mi advertencia.

“Hyung…¿tú arreglaste esto…?”

“En realidad preferiría tirarlo a la basura.”

Él aún está mirándome boquiabierto, la mandíbula colgando y los ojos resplandecientes y yo comienzo a sentirme incómodo. Yo no lo hice por él, ¿okay?

“Ahora cállate y haz lo que estabas haciendo anteriormente.”

“Oh, okay…” se ubica frente a la mesa y roza la hilera de libros que he acomodado con asombro antes de abrir su laptop.

Él tipea con tanta seriedad.

Mientras yo, por el contrario, estoy aturdido, jugueteando con el mango de mi cámara digital, pensando en a qué diablos se refiere la problemática Lee An Hee-Ahjuma como ‘fotos bonitas.’ Ahora que lo pienso, la rana es en realidad bastante bonita, ¿no es así? Yo no soy realmente consciente de ello ya que por los últimos 3 años los únicos bonitos a mis ojos éramos solo yo, Yoochun, ese nene Rain tan macho de Ninja Assassin y Fuwa.

“Oye, rana. Mírame.” Él se da la vuelta y casi queda estupefacto por los enormes lentes de mi Nikkon que destellan glamorosamente directo en su cara.

“Hyung, ¡esa cosa casi me da un shock!” Chilla, masajeando su esternón.

“Quítate los lentes.” Le digo, y él hace como le digo. “Di Kimchi...”

“Kimchiii…” Click. “¿Para qué es eso...?”

“Okay. Una más. Kimchiiii…”

“Kimchiii…” Click click. Compruebo el resultado en tanto frunzo el ceño, ladeando mi cabeza de izquierda a derecha como un fotógrafo profesional, mientras él espera con expectación.

“Mmm...eres fotogénico” Comento finalmente.

“¿Qué es eso?”

“En la foto no eres tan patético como en la vida real.”

“¿En serio?”

“Seee, pero algo con tu estilo y tu postura no van muy bien.”

Llevo mi silla con rueditas más cerca a él y me detengo a su lado, despeinando un tanto su cabello para hacerlo más estilizado. Él se encoge un poco al hacer yo esto.

“Ugh, quita esa rigidez…” Le doy un manotazo y sacudo su hombro tenso. “Eso es lo que no se ve bien.”

Noto que sus orejas están poniéndose coloradas. Okay, talvez estoy demasiado cerca. “No voy a hacer nada, calma.” Palmeo su espalda. Ah, se pone más rojo. Jeje.

“Esto…¿esto es casual para ti...?” Pregunta con incredulidad, bajando la mirada hasta sus rodillas.

“¿Qué es casual…?”

“Uhm...hacer eso…”

“¿Hacer qué….? “

"Ya sabes…como ayer…”

“¿Qué? ¿Tirar? Quita el eufemismo.” Creo que él podría explotar si no me aparto. Así que muevo mi silla más allá, dándole espacio. “Vamos, te gusta. No te he pagado, y aún así no te has quejado…”

“¡No soy una puta…!”

En serio, esta clase de tipo siempre irradia esa vibra de alguien capaz de intimidar. Me acerco una vez más, ahora más cerca que antes, hasta que mi boca se encuentra junto a una linda y enrojecida oreja. “Eso significa que estás dispuesto. Tú fuiste el pródigo, ¿recuerdas? Podías parar si querías…“ Le susurro. “Incluso a pesar de que no te dejaría…”

Él exhala un tembloroso suspiro y se desplaza más allá pero yo sigo importunándolo. “¿Algunas vez has tenido una mamada?” Yo lamo su oreja.

“A-a-ahora, es en serio, ¡ya basta!” Él dice, frotando su oreja con pánico. Lo que me divierte más es su tono a mitad súplica mitad gemido. Y cuando le echo un vistazo a sus pantalones…Jeje.

“Oh Dios, tu pequeño tú ya está excitado. Justo como un adolescente ¿no es así, Changmin-ah? Tan caliente y con mal, mal autocontrol.” Me hago para allá, esta vez en serio, de regreso a mi mesa. “Okay, okay. Me detendré. Continúa con lo que estés---“

Hago una pausa al ver las previas chispas estilo Fuwa de vuelta a sus ojos otra vez, una contradicha reacción de la que yo esperaba. “¿¡Qué!?”

“Tú…¡tú acabas de llamarme por mi nombre!”

“¿Lo hice?”

“Sí...dijiste ‘Changmin-ah’.”

“Qué pena. ‘Rana’ te va mejor.”

No sé por qué está soltando una risita. Él cree que estoy bromeando; bueno seee, casi olvido que es así de lerdo. Como única respuesta yo solo resoplo y vuelco mi atención a la cámara, navegando por los archivos de fotos en busca de algunas ‘bonitas’.





Notas de la Autora: ¿Captaron algo? ^^

Notas de la Traductora: Ha pasado un tiempo ¿no? ¿Queda mejor rana o sapo?

Yeti: El abominable hombre de las nieves.

8 comentarios:

  1. Gracias gracias gracias!!!
    amo este ff sigue con la traducción please!! ^^

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  2. Hay que lindo XD jaja cada vez se van hacercando mas n.n kawaii amo este fic esperare conti pliis n.n

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  3. fadf valio la pena la espera!!! me gusta me encanta esa historia Jae es tan rebelde (?) xD y Min hayy Min es tan docil y precioso que te lo puedes comer *----* goshhhhh esa foto de Jae la tomo Min vdd adsfasd estaré esperando por masssssss

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  4. Yo no me habia dado cuenta que esto estaba escrito por umeboshi, quien es la que escribio The reunion,
    Mil gracias por empezar a traducir este de verdad.
    Amo a Jaejoong jajaja esta loco de verdad xD pero es adorable como Changmin lo soporta, que lindo >< es Changmin aqui aunque tengo miedito que explote y se coma a Jae lol

    Ya veremos que pasa, esto se ve demasiado interesante -ha quedado enganchada ~-
    Hwaiting ^^

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  5. La foto la tomó Min! yo lo se! *-*
    xD
    Genial capítulo, gracias por traducir ^^

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  6. No me habia percatado que estaban traduciendo este fic (vivo en la luna u.u) Gracias por traducir!!!! Por cierto prefiero rana :)

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  7. Awwww me encanta el fic ♥ soy una minjae shipper pero yna de mia debilidades es el chunjae aunque fue chunnie fue todo un babo jajja jae esta jugando con fuego y se va quemar cuando max saque su ser dominante *w* . Eso de kas desapariciones ya me da miedo ejejje espero puedan traducir la conti pronto que quiero seguir leyendo gracias por su trabajo de traducir C: lo estare esperando !!!!!

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  8. Anónimo4/09/2013

    Dios! amo este fic~~ Gracias por tu trabajo de traducir *---* Ojala lo continúes~.

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