Blur cap 7

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DEEP INSIDE

La música penetraba por nuestros oídos sin recato; estruendoso, vibrante. El aire se volvía denso y estaba cargado con un poco de humo de cigarro. Yuhno, a 5 pasos de mí, tenía un cigarro encendido entre sus dedos. Reía con Jae, sus dedos llevaban el cigarro a sus labios, aspiraba largo y lento, jugaba con el humo en su boca, luego tragaba, decía algo gracioso, reía, y por último giraba su rostro al lado contrario de su acompañante para expirar el humo. Ver fumar a Yuhno era placentero, le daba cierto aire de elegancia y hombría a la vez.

- Se lo permite pocas veces, ¿sabes? –comenta Hyung, a mi lado.- Es un gran hombre Yuhno. Dejó de fumar por nosotros. Siente que siempre tiene que ser nuestro ejemplo, siempre tiene que ser tan perfecto. Sin embargo todos acordamos permitirle ese pequeño placer de cuando en cuando. Él se negó, por supuesto. – gira su rostro hacia mí, y al fin puedo verle los ojos, pues aquel sombrero de copa corta tiene una aleta en su perímetro que oculta ligeramente sus ojos.- Pero fue tan difícil para él reducir su consumo de cigarros, que dejarlo fumar esporádicamente es como un premio a su autocontrol.-vuelve su vista al frente.

La canción cambia, Junsu lanza ese grito agudo y rasposo que lo caracteriza y comienza a moverse en medio del salón de práctica. Yoochun se le unen y, en menos de 1 minuto, Key, Jong Hyun y Jae se le unen. Taemin a mi izquierda mueve sus pies al son de la canción, mientras termina de beber su jugo de cereza. Le da un último sorbo y me da la botella, que aún contiene un poco de jugo.
-¿Podrías botarlo, por favor?- me pide, mientras toma a Onew de la mano, quien estaba más a la izquierda. Asiento, y termina de jalar a Onew para bailar. Es gracioso ver a Onew refunfuñando pero no poniendo resistencia alguna.

Solo falta el ambiente oscuro y las tenues luces de colores para que esto sea una discoteca. Porque, ¡oh, sí!, bebidas hay. Todo comenzó con música en el gran hall, se fue haciendo tarde, Junsu propuso y consiguió las llaves del salón de práctica –que está diseñado para absorber los sonidos-, Yoochun consiguió algunas bebidas con y sin alcohol, Jae delegó a su seguridad personal hacer de campana, y finalmente Key se encargó de la música. Henos aquí. Son cerca de la 1 de la mañana y no parece querer terminar.

Me llevo la botella a los labios pero antes de que mis labios tocaran el borde Changmin toma la botella y me la quita.

- Voy a botar ésta. ¿Te traigo otra? –comenta, casual. Me alzo de hombros por toda respuesta.

Sonríe y camina hacia el parante donde usualmente hay solo botellas de agua y toallas, mas esta vez contiene diferentes bebidas. Hyung camina con tiempo, como si cada paso fuera pensado, sus pantalones son holgados y la playera blanca a medida deja ver sus trabajados brazos. Sacudo la cabeza y me regaño a mí mismo. Ah, Dios. Deben ser las 2 latas de Red Bull que he bebido. Lo que me hace recordar:

-¡Eh, Hyung!-voltea, ya en la estantería.- ¡Para mí Red Bull, por favor!- grito. Sonríe y asiente. Toma las bebidas de la estantería mediana donde está el fridge y, luego de dar un par de pasos para regresar, parece recordar algo, pues vira. Todo lo demás pasa segundo a segundo ante mis ojos. Changmin coloca las botellas encima del estante y, para no rodear el parante más grande que está detrás donde sacó las bebidas, apoya su abdomen en éste, se eleva un poco con la ayuda de sus manos y luego estira una para tomar una de las toallas de los casilleros. Son tantas cosas a la vez la que hacen que sienta que mi boca se seca. Una de ellas es que por la fuerza que realizan sus brazos, tanto para alcanzar la toalla como para apoyarse en el estante: se tensan los músculos de sus brazos. El volumen de sus bíceps es totalmente perfecto, lo suficientemente tonificado para hacerse notar, pero no tan grandes como para hacer notar demasiado las ramificaciones arteriales del brazo. Por otro lado, al alzar el brazo, el borde inferior de su playera se elevó hasta un poco más arriba de su cintura, dejando al aire la parte baja de su espalda. Sumado a esto, sus pantalones holgados dejan entrever el comienzo de su ropa interior. Y es negra, por todos los dioses. Negra como mis pensamientos justo ahora. Oscura como mis ojos clavados en la línea baja de su espalda y el comienzo de su ropa interior.

Changmin vuelve al suelo completamente, con la toalla en mano. Mis ojos huyen hacia otra dirección, donde puedo ver a Taemin moverse adherido de espaldas a Onew, quien sonríe mientras le sigue el paso al pequeño.

-Toma. – dice Hyung ya a mi lado, ofreciéndome la bebida.- Es para que no te mojes las manos.- y me tiende la toalla también.-le sonrío fugazmente y vuelvo mi vista a Taemin. Aún no puedo mirarlo a los ojos después de verle sus…

Splash!

Tengo toda la cara y parte de mi camisa salpicada de Red Bull. He abierto con tanta fuerza la lata que ésta ha explotado en mí. ¿Puedo ser más idiota? Changmin ríe a mandíbula suelta a mi lado y me siento mucho peor.

-Trae acá.- me dice, quitándome la toalla, aún conteniendo algunas carcajadas más.- A veces puedes ser tan distraído, Minho. – pasa la toalla por mi camisa, superficialmente, luego por mi cuello y finalmente mi rostro.- ¿En qué estás pensado, eh? – me pregunta, entre bromeando y regañándome, mientras me seca la frente y las mejillas.

Vuelve a azotar mi mente la imagen de su espalda baja y mis ojos vuelven a huir. Esta vez puedo ver los delgados brazos de Taemin rodeando el cuello de nuestro sonrojado y nervioso líder, ya frente a frente. Sonrío, pues conozco a Taemin y realmente disfruta ponerlo en ese estado; no deja de sonreír y moverse, como si no estuviera haciendo nada malo.

De repente veo la toalla tirada en el suelo y, antes de que pregunte algo, Changmin tira de mí hacia donde todos bailan. Primero no sé ni dónde estoy parado. Luego, Hyung toma mi rostro entre sus manos y me ordena:

-¡Baila!- poco a poco voy haciéndole caso.

Changmin se mueve dejando ver que su cintura ya no es robótica. Sonrío al ver cómo sus cejas se elevan al hacer un nuevo movimiento, frunciendo los labios, con aires de saber lo que hace. Voy moviéndome sin ningún problema, y Hyung me sonríe como respuesta. La inmadurez y los energizantes van haciendo efecto.

-Hacia abajo.-le reto. Se acerca, pues no me oye, y le vuelvo a repetir.- ¡Hacia abajo, Hyung!- suelta una carcajada y cuenta hasta 3 para empezar a deslizarnos hacia abajo al son de la música.

Junsu y Key comienzan a echarnos porras, con algarabío. Seguimos descendiendo, hasta que no puedo más y caigo sentado al suelo. Todos corean a Changmin como ganador, quien me ayuda a levantarme, sonriendo enormemente.

-Lo hiciste bien.- me dice al oído. A continuación se quita su sombrero y me lo pone. Se aleja un paso, me mira analizándome.- Definitivamente te queda mejor que a mí.

-¡Hey!- llama Jaejong, a viva voz, callándonos a todos.- Vienen para acá. -su voz es seria y apremiante.

Todos nos quedamos estáticos. Yunho es el primero en reaccionar, ordena silencio y apaga las luces. Alguien de nosotros apaga la música y otro pide silencio, pues nos comenzábamos a poner nerviosos.

-Voy a acercarme.- dice Onew, a lo que Taemin le mira preocupado.
Onew abre la primera puerta del salón de baile, que es la insonora, y se acerca hacia la puerta principal de la segunda área. Pega su oreja a la puerta durante casi medio minuto, y luego nos hace señas apresuradas para acercarnos.

-Se ha ido. –susurra.-Chicos, era alguien del servicio. Habló por el walky talky diciendo que iría por las llaves, ¡para inspeccionar aquí!-termina, alterado.- Tenemos poco tiempo.

Yuhno da algunas órdenes para deshacernos de las bebidas restantes y envases vacíos, recolocamos las toallas y desodorizar el ambiente, todo en menos de 50 segundos.

-Listo, ¡ahora sí vámonos!- ordena Onew, quien abre la puerta principal lentamente, y cuando estábamos saliendo, oímos el sonido de interferencia radial proveniendo del pasillo de enfrente.

Mi corazón se detuvo. Si nos sorprendían, el manager nos castigaría durante un mes entero. Y nosotros recién estábamos haciéndonos conocidos. Si él quisiera… si él quisiera… ¡Podría hasta disolvernos! Y qué les diría a mis padres. Oh, Dios, mis padres…

-¡Dispérsense!- un susurro, desesperado.

No sabía hacia dónde empecé a correr, no me importaba, sólo sabía que tenía que huir. Cuando alguien tomó mi mano y me jaló al sentido contrario. La brusquedad del movimiento hizo que mi brazo lo resintiera, sin embargo seguí corriendo. No podía ver quién era esa persona, pues las luces de los pasillos están programadas para solo conservar prendidos los focos de las esquinas durante la madrugada. Al subir las escaleras pude reconocer a Changmin, que volteó un segundo y me hizo seña de guardar silencio.

Cuando me di cuenta, estábamos en el 2° piso de alguno de los edificios, Changmin sacando desesperado las llaves de su bolsillo. Abrió la puerta y me jaló hacia dentro. Nos quedamos a oscuras en ese pequeño pasillo y Changmin seguía sin decirme nada, ni dónde estábamos.

-Hyu…-

-Shhh…- me interrumpió. A continuación escuché algunos pasos fuera. Luego de unos segundos, me empujó hacia dentro y prendió las luces.
Era un pequeñísimo hall, con un sillón largo crema, la luz provenía de la lámpara encima del buró al lado del sillón. Todo esto a la derecha, pues a la izquierda estaba sólo una puerta. Y al frente, una pequeña mesa cerca a la ventana con una silla de madera.

-Creo que ya se fueron. Espero los demás hayan llegado ya.-decía, mientras abría su celular y tipeaba algo.

Me quedé parado esperando me diga algo, mientras él se sentaba el posabrazos del sillón. Dejó de tipear y me miró.

-Siéntate.- me ordenó.

Me dirigí a sentarme, tomando uno de los cojines entre mis brazos, observando todo, desde el blanco humo de las paredes hasta el diseño sobrio de las delgadas cortinas de la ventana.

-¿Es… tu habitación?- pregunté, abstraído en la pequeña alfombra entre el sillón y el pequeño televisor de enfrente.

-Ahá.- dijo por toda respuesta, mirando su celular.-Están todos bien.-me informa, ya mirándome.-Key y Jonghyun están con Junsu en la habitación de Yoochun. Onew y Taemin acaban de llegar con Yuhno y Jae.- asiento por toda respuesta.

De pronto, su celular vibra. Lo revisa y me lo acerca.

“Nos quedaremos donde estamos hasta mañana, para evitar cualquier riesgo.”

-Ordenes de Yuhno.- agrega.

Mi celular vibra y recibo el mismo mensaje, de parte de Onew.

-Onew ordena lo mismo.- informo, me quedo mirando mi celular ya habiendo cerrado el mensaje. No sé qué decir, el silencio se hace largo y el ambiente pesado.

-Ven.- Hyung abre la puerta de su alcoba y me insta a seguirlo. A pasos indecisos lo hago y observo su cama de 2 plazas a la izquierda, su pequeña biblioteca al lado derecho de la puerta y más allá una puerta.-Por aquí tengo un pijama.-murmura, rebuscando en su armario.-Aquí está.- me lo entrega.-Me bañaré después de ti. Mientras voy a arreglar el sillón.- asiento y hago una reverencia en agradecimiento. Abre la puerta del baño y busca otra cosa en el armario.

Luego de 15 minutos, ya estoy en pijama, sentado en el sillón donde ha puesto una frazada celeste pastel y las almohadas están colocadas en una sola esquina. Me voy secando el cabello, escucho la puerta del baño abrirse.

-¿Qué se supone que haces ahí? – me dice, desde la puerta de su alcoba.

Su pijama es de gris moteado en los pantalones, que le llegan a los tobillos; su polo es blanco y algo holgado, con una raja ancha y diagonal en la parte central inferior, dejando ver desde su ombligo hasta la tirilla de los pantalones. Changmin nota mi mirada y se cubre, apenado.

-Es un pijama viejo.-se excusa.-Pero me gusta mucho y no quiero botarlo. Mi madre me dio el que tienes puesto, pero sigo sin acostumbrarme, prefiero éste.-hace un pequeño nudo con las tiras que creó la raja, tapando su ombligo. Sonrió al verlo todo apenado, rascándose la cabeza.-Bueno, de todos modos, ¿qué haces ahí? Tú vas a dormir acá –señala la alcoba- y yo allá -señala el sofá.

Abro los ojos desmesuradamente y me paro.

-Por supuesto que no, hyung. Tú duermes en tu cama, yo en el sillón.

-Minho.-está serio.-No te lo estoy preguntando, te lo estoy informando.-sus brazos se cruzan en su pecho.

-No.-y esta vez, no hay broma en mi voz, es seria y determinada. Changmin duda un momento y luego parece incómodo. -Hyung…-suspiro- No voy a dejar que duermas en el sofá cuando ésta es tu habitación.

Changmin sabe que no voy a ceder. Y, de alguna manera, sé que tampoco él.

-Entonces.-se acerca y me toma de la mano, me lleva a la alcoba, a lo que me resisto.-No te preocupes, ambos dormiremos en la cama. Claro, si no te molesta…-me mira, preocupado. Niego con la cabeza y él me ofrece una enorme sonrisa de satisfacción.

Estamos ya en la cama, arropados. Él de lado, mirándome. Yo, mirando al techo, demasiado consciente de mi cuerpo, de mi respiración, de todo.

-¿Es que acaso nunca has dormido con ninguno de los chicos?-me toca con un dedo en el brazo.-Estás demasiado tenso.

Por supuesto que he dormido con alguno de los chicos. Después de todo, compartimos cuarto, ¡nosotros 5! A veces solo es porque sí, otras tantas es porque la conversación se alargó tanto que nos quedamos dormidos sin darnos cuenta. En repetidas ocasiones con Taemin, pero con él me tomo la molestia de cargarle y llevarle a su propia cama. No solo porque sea el más menudo y ligero, sino porque compartir la cama con Taemin es realmente una molestia. Ese pequeño patea y se estira como no tienen idea, además de robar la sábana y tirar las almohadas. ¡Todo un desastre!

-En quien sea que estabas recordando, te ha hecho soltar la tensión.- dice Changmin, pues sin darme cuenta estaba sonriendo y mis hombros se relajaron.- Taemin, ¿verdad?

¿Cómo lo adivinó? No sé si me está preguntando si duermo con Taemin o si estaba recordando algo de él. Opto por lo último y asiento, aún sonriendo.

Hyung permanece en silencio pero su respiración se hace más notoria.

-Bueno, ves que no es difícil. Solo duerme.- su voz es algo seca, en un tono algo diferente.

Permanecemos en silencio demasiado tiempo. De seguro ya se debe haber dormido. Debería hacer lo mismo, así que cierro los ojos, inhalo fuertemente, me muevo un poquito para acomodarme, y exhalo. Ya siento la modorra.

-No puedo dormir.-

Parto a reír de inmediato, sin abrir los ojos. Es que Hyung, quien hace unos momentos me estaba casi regañando por no dormir, venga y me suelte eso como niño testarudo informándoles a sus padres que hagan algo porque no piensa dormir. Es simplemente hilarante.

-Minho.- dice, entre molesto y apenado.

Cuando me calmo un poco, me atrevo a girar mi rostro y verlo, aún sigo sonriendo.

-¿Qué? ¿Saco un par de títeres y te cuento una historia?- Changmin sonríe y me empuja un brazo.

-Tonto.- me saca la lengua y cambia su posición, ahora mira al techo.
Me giro mirándole y veo que sigue refunfuñando.

-Duerme.-le ordeno, colocando mi mano sobre sus ojos. Él sonríe y niega, sin quitar mi mano.

Me quedo así, esperando a que me retire la mano o a que se duerma. Se me cierran los ojos, de seguro va a decirme algo.

Cuando me medio despierto para acomodarme recién eran las 4 de la mañana. Me encuentro boca arriba, mirando a la pared. Algo me pica en la barbilla, intento levantar mi brazo izquierdo pero no puedo. Giro para ver porqué y caigo en cuenta que Changmin está dormido sobre mi pecho, su cabeza en mis clavículas por lo que su cabello rozaba mi barbilla, su brazo izquierdo rodeaba mi cintura de manera segura.

Sonrío al darme cuenta que está dormido, pues su respiración es acompasada y calma. Me rasco la barbilla con la mano libre e intento cubrirnos más con las frazadas, pero él parece sentir mis movimientos pues se remueve un poco. Me estruja un poco más por lo que me río ligeramente, me hacen cosquillas sus dedos, pues están directamente sobre mi piel bajo el pijama, a nivel de mi cintura.

Sin darme cuenta estoy acariciando sus cabellos. Puede ser tan niño. Yo creo que en verdad lo es, pero aprendió a usar el sarcasmo y la malicia para defenderse. Coloco un ligero beso en su cabeza, cierro los ojos mientras sigo mezclando sus cabellos. Niño, niño. No sé en qué momento me volví a dormir.

Un cosquilleo me molestaba en la mejilla.

-Minho….- mis párpados pesan mucho, me esfuerzo por abrirlos.- Minho, son las 7 de la mañana. – es Hyung, ahora puedo verlo, medio enfocarlo.- Si nuestros managers no nos ven desayunando se van a enfadar.-asiento y me estiro, despertándome.

Ya con mi propia ropa puesta y luego de haber agradecido a Hyung infinitamente, salimos de la habitación. No dimos ni 3 pasos cuando se abrió la puerta al lado de la de Changmin. Onew y Taemin salían de ahí. Bueno, Onew y un Taemin adormilado colgando del cuello del líder. Detrás de ellos, Yuhno y Jae Joong.

Tras saludarnos, caminamos hacia el comedor.

-Gran noche, ¿eh?-comenta Jae. A lo que asentimos.

-Y que lo digas. Tuve que dormir con Taemin.- se queja Onew, quien recibe un débil golpe de parte del insultado.- ¿Qué tal tú?-me pregunta.

-Pues bien, aunque hubiera querido seguir en la cama. ¡Aún tengo sueño!- Onew sonríe y comparte mi queja.

-Eso significa que te tocó el sofá, ¿eh?-le comenta Yuhno a Changmin, quien se queda callado y se alza de hombros.

-Ninguno de nosotros dejaba que el otro duerma en el sillón, así que compartimos cama. -respondo. Yuhno y Jae detienen el paso y se miran mutuamente.-Eh… ¿Qué acaso ustedes no durmieron en la misma cama también?

Jae ríe un poco, mirando a Changmin, quien está medio azorado mirando el suelo.

-Claro, claro. Yo me fui a dormir a la cama de Jae, le dejé la mía a ellos.- responde Yuhno, señalando a mis compañeros con la mirada, mientras comenzamos a andar otra vez.

-¿Entonces?-pregunto. Hyung acelera ligeramente el paso, por lo que va más adelante.- ¿Dije... algo malo?

-Para nada, Minho.- me responde Jae, aún con una sonrisa burlona.- Creon que saber que Changmin es muy reservado y quisquilloso con sus cosas.

-No deja que nadie toque la ropa de su armario.-comienza Yuhno.-O que use las cosas de su baño.

-O coja sus libros. – apoya Jae.- O cambie la posición de sus almohadas.

-Sabíamos que no iba a dejar que duermas en el sofá. -explica Yuhno.- Pero debes saber que Changmin nunca duerme con nadie.

- Ni si quiera con nosotros. Nos echa de su cama o se va al sofá a dormir solo. Es un maniático.- suelta, Jae.

La confesión de sus hyungs me hace cuestionar. ¿Entonces lo he incomodado al compartir cama? ¿Debí dejar de insistir cuando me dijo que él dormiría en el sillón? ¿He terminado de sacarlo de sus cabales?

-Debe quererte mucho.-dice Jae, como respondiendo mi pregunta mental. Le miro, incrédulo.

Yuhno asiente, seriamente. Miro a Changmin quien sigue caminando a 5 pasos delante de nosotros. Una sonrisa se me va formando, tímida e ilusionada.

Y yo a él.

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